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martes, 20 de mayo de 2014

Marihuana y control social

La noticia recorrió el mundo y causó asombro: "Marihuana: Mujica recibe apoyo de George Soros en programa de combate a arcotráfico..."

"El presidente de Open Society Foundation, George Soros ofreció al presidente José Mujica, apoyar programas educativos en Uruguay con el objetivo de combatir el consumo de drogas y otras adicciones y aseguró que los cambios internacionales en cuanto a la regulación de la marihuana dependerán del éxito que tenga Uruguay".

A todas luces es una pareja discordante. Que hace el viejo luchador de izquierda que intentó instaurar en el poder un régimen marxista a fines de la década del sesenta por la vía de las armas con el multimillonario especulador financiero, inversionista y filántropo judío al que la revista Forbes ubica entre las diez mayores fortunas del mundo y que es uno de los dueños de la tristemente célebre multinacional Monsanto?

Sin dudas que es una sociedad de conveniencia.

Mujica, el presidente uruguayo, tenía ideas revolucionarias para su gobierno. En su poco recordado discurso de asunción al cargo subrayó de manera contundente cuales deberían ser las preocupaciones del estado: "...los temas de Estado deben ser pocos y selectos. Deben ser aquellos asuntos en los que pensamos que se juega el destino, la identidad, el rostro futuro de esta sociedad. Sin pretensiones de verdad absoluta, hemos dicho que deberíamos empezar con cuatro asuntos. Permitanme un pequeño subrayado: EDUCACIÓN, EDUCACIÓN, EDUCACIÓN Y OTRA VEZ EDUCACIÓN. Los gobernantes deberíamos ser obligados todas las mañanas a llenar planas como en la escuela escribiendo cien veces: debo ocuparme de la educación..."

Lamentablemente transcurrieron cuatro años de su gobierno y el asunto de estado al que había dedicado la parte central de su primer discurso como presidente terminó sumido en un descrédito general. Después de recorrer un camino que lo vapuleó entre los reclamos de los sindicatos de la enseñanza, las desinteligencias de los organismos de dirección, el fallido intento de acuerdo con los partidos de la oposición durante el año 2012, las despiadadas pruebas Pisa que dejaron al descubierto que, pese al importante aumento del PBI destinado a la enseñanza, el Uruguay obtenía los peores índices de calidad de su educación del siglo XXI. Finalmente el propio presidente reconoce, en entrevistas tanto a la señal televisiva oficialista TVCiudad como ante el periodista Jordi Évole en una entrevista para la cadena televisiva La Sexta de España, que fracasó en la reforma educativa.

Reconociendo de antemano su fracaso en cambiar para mejor la política educativa del Uruguay, perdida también la batalla de la reforma del estado, otra de las propuestas centrales del gobierno del Pepe Mujica, el inefable presidente uruguayo decide recorrer caminos mas fáciles y que promuevan cambios "revolucionarios" durante su gestión. La ley de Matrimonio Igualitario y la ley que regula el consumo y el autocultivo de la marihuana se roban la atención de la opinión pública desviándola de temas trascendentales y provocando un raro efecto internacional de enamoramiento de la comunidad internacional con la figura de José Mujica y, por arrastre, con el Uruguay.

En un principio eran tímidas intervenciones de periodistas representantes de la izquierda europea que difundían la imagen bonachona de Mujica con alusiones reales al "presidente mas pobre del mundo" y otras cualidades populares del presidente uruguayo. Más tarde el clamor internacional fue haciendo crecer la figura de Mujica en la comunidad internacional, llegando al intento fallido de un grupito de incondicionales para promoverlo al Premio Nobel de la paz. Dadas las características personales de Mujica, su romántico pasado construido para la opinión pública internacional, donde se lo presenta como un luchador por la libertad de su pueblo, estos devaneos de la prensa internacional se diría que son previsibles. Pero un fenómeno nuevo comienza a gestarse. La elite financiera norteamericana con su potente aparato que domina los medios de comunicación globales comienza a destacar al presidente uruguayo. El propio presidente de los Estados Unidos de América se fija en Mujica y lo destaca como "...un líder a lo largo de todo el hemisferio" y hasta la revista inglesa The Economist nombra al Uruguay país del año.

Presidentes Mujica y Obama durante la visita del primero a Washington
               
Son merecidos este cúmulo de distinciones?

Haciendo un repaso de la situación se hace patente que todos estos cantos de ángeles obedecen a un estudiado plan para lograr bajar las defensas de la vernácula izquierda uruguaya hasta aceptar la "sociedad" propuesta por George Soros, el mayor accionista de Monsanto, una de las mas grandes multinacionales en las que se apoyan la globalización y el "new order", que está revolucionando el mundo patentando semillas transgenicas y empujando a la humanidad a perder la diversidad biológica que fue característica de miles de años de evolución del ser humano sobre la Tierra. Encandilado por su impresionante "éxito" a nivel internacional, Mujica aprieta el acelerador de la legalización del consumo de la marihuana a pesar que según encuestadoras uruguayas como Equipos Mori, Cifra y Factum revelan que entre un 58 y un 66% de la población del Uruguay se opone a la legalización de la droga. El círculo se cierra. La marihuana que va a vender el gobierno uruguayo a sus conciudadanos tendría una "marca" genética que la distinguiría de la comercializada por el narcotráfico. Tendría unos "marcadores genéticos" provistos por Monsanto que la haría única y fácil de verificar. En su visita al presidente de los Estados Unidos, acompañan al gobierno uruguayo militantes de izquierda que obtienen, del mismísimo Soros, financiación para incidir en la opinión pública uruguaya favorable a una ley que baje la edad de imputabilidad de los menores infractores. Abrazar "sapos" y "culebras", la popular frase de José Mujica se convierte en una tremenda realidad cuando la otrora contestataria izquierda uruguaya pasa a financiarse con los dólares de uno de los más selectos líderes del mundo capitalista. Nadie protesta. Nadie expresa el menor escrúpulo. Los dueños del mundo ganan la partida otra vez.

Por que Monsanto se asocia con el Uruguay en el "experimento" de la legalización de la marihuana?

                                       

No es difícil darse cuenta de a que apunta el plan de legalizar la droga. No basta con manejar la prensa, el
mundo de la televisión y el cine de Hollywood, afinados aparatos dirigidos a absorber el alma de los seres humanos convirtiéndolos en consumidores de basura cultural, distrayendo sus mentes de asuntos trascendentes y anulando su voluntad. Todo este proceso ser vería acelerado utilizando la marihuana, conocida también como la droga de la pereza, que actuaría como catalizador de la sociedad apresurando procesos que, de otra manera, serían mucho mas largos. Además de esto se conseguiría un doble propósito de legalizar un tráfico que reporta ganancias millonarias y que pasaría de la clandestinidad a contar con un status legal que haría al negocio mucho mas controlable y rentable.

Durante la segunda mitad del siglo XX el grupo de Bilderberg aprendió que para lograr un dominio mundial debía ser mucho mas pragmático y emplear todos los medios a su alcance para dominar a sus enemigos.
Consecuencia de esta nueva forma de encarar las relaciones internacionales fue la caída del imperio soviético sin derramar una gota de sangre. La guerra fría fue sustituida por el elusivo terrorismo internacional, mucho mas manejable y redituable ya que era un enemigo ficticio y dúctil al que se le podía dar la cara que las circunstancias aconsejaran. La necesidad de los seres humanos de un mundo mejor fue canalizada y redirigida hacia los organismos internacionales de la ONU y hacia determinadas fundaciones de grupos o millonarios "filántropos" cuyo fin sería empatizar con las fuerzas de izquierda, enmascarando la concentración cada vez mayor del capital con un rostro "humanista" y favoreciendo el pasaje de la humanidad hacia un mundo globalizado y manejado por las grandes multinacionales, incluídas la ONU, FIFA, etc., donde un puñado de poderosos convencerían al resto de los seres humanos a ponerse en sus manos, ingeniería social mediante. Una auténtica distropía al mejor estilo de Un mundo Feliz de Aldous Huxley, sustituyendo la soma, droga que hacía feliz a la humanidad imaginada por Huxley, por la marihuana transgenica.

José Mujica presidente de Uruguay junto a George Soros, principal accionista de Monsanto durante las conversaciones sobre la legalización de la marihuana

                                                                                                                                                                                                                                           



martes, 8 de noviembre de 2011

Uruguay es un paraiso fiscal?

Qué es un paraíso fiscal, un acercamiento básico a su estructura

Un paraíso fiscal es un país que exime del pago de impuestos a los inversores extranjeros que mantienen cuentas bancarias o constituyen sociedades en su territorio. Típicamente conviven dos sistemas fiscales diferentes.

Mientras los ciudadanos y empresas residentes en el propio país están obligados al pago de sus impuestos como en cualquier otro lugar del mundo, los extranjeros gozan en la mayoría de los casos de una exención total, o al menos de una reducción considerable de los impuestos que deben pagar. Esto es así siempre y cuando no realicen negocios dentro del propio paraíso fiscal.

Los estados que aplican este tipo de políticas tributarias lo hacen con la intención de atraer divisas extranjeras para fortalecer su economía. En su mayoría se trata de pequeños países que cuentan con pocos recursos naturales o industriales. Difícilmente podrían subsistir de no ser por la boyante industria financiera que crece a la sombra de los capitales extranjeros.

Los paraísos fiscales han atraído, especialmente durante las últimas décadas, a un número creciente de inversores extranjeros. Generalmente se trata de ciudadanos y empresas que huyen de la voracidad recaudadora de sus países de residencia, en busca de condiciones tributarias más favorables. No es de extrañar, pues en algunos países con impuestos altos, especialmente en Europa, los tributos que paga una persona física o empresa pueden suponer casi un 50% de sus ingresos.

Esta fuga de capitales, como es lógico, no es vista con buenos ojos por los responsables fiscales de los países que la sufren. Al fin y al cabo se escapa con ella una parte importante de su recaudación. Por ello han tratado de reaccionar con diferentes medidas que dificultan y tratan de hacer inatractiva la transferencia de activos a paraísos fiscales.

Pero el nuevo orden mundial surgido con la globalización de la economía hace muy difícil ejercer un control eficiente sobre el movimiento del dinero. Tratar de poner trabas a la libre circulación de capitales chocaría frontalmente con las pretensiones de liberalización del comercio mundial que defienden, además de la mayoría de empresas y gobiernos, instituciones tan importantes como el Banco Mundial y la OMC (Organización Mundial del Comercio).

Por otro lado, las medidas legales tomadas con la intención de dificultar la salida de capitales, y que normalmente consisten en un tratamiento fiscal poco favorable de las inversiones en paraísos fiscales, tampoco han dado los resultados esperados.

Esto es debido a que en un paraíso fiscal es relativamente sencillo ocultar la titularidad de empresas o cuentas bancarias, por lo que muchos ciudadanos han optado simplemente por realizar sus operaciones en secreto.


¿Qué hacer entonces?

Las principales acciones han ido dirigidas a ejercer presión sobre los gobiernos de los paraísos fiscales, para tratar de conseguir que recorten sus leyes de confidencialidad y secreto bancario.

Esto actualmente se está realizando a través de diversos organismos internacionales, normalmente enarbolando la bandera de la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y las redes de blanqueo de capitales.

Así la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el G-20 y el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) son los organismos más activos en este terreno. En cualquier caso la solución al problema es muy compleja, ya que para muchos de estos países es su propia supervivencia como nación lo que está en juego, al no tener otras alternativas económicas viables.

Hasta ahora hemos visto que la principal característica de un paraíso fiscal consiste en una política tributaria favorable a la inversión extranjera. Pero no es ni mucho menos la única. Existen una serie de peculiaridades adicionales que hacen que un país pase de ser considerado un simple territorio de baja tributación a un verdadero paraíso fiscal.
  • Los datos personales de propietarios y accionistas de empresas no figuran en los registros públicos, o bien se permite el empleo de representantes formales (llamados nominees).
  • Existen estrictas normas de secreto bancario. Los datos de los titulares de las cuentas sólo se facilitan a las autoridades si existen evidencias de delitos graves como el terrorismo o el narcotráfico.
  • No se firman tratados con otros países que conlleven intercambio de información bancaria o fiscal.
  • Se fomenta la estabilidad política y monetaria. ¿Quién invertiría en un lugar con continuos golpes de estado, guerras o una inflación galopante?
  • Cuentan con una excelente oferta de servicios legales, contables y de asesoría fiscal.
  • Suelen disponer de buenas infraestructuras turísticas y de transporte.
 A pesar de las características anteriormente mencionadas, la línea divisoria entre ser o no ser un paraíso fiscal es a menudo muy difusa. La catalogación en una u otra categoría por parte de la OCDE u otros organismos, a menudo responde más a intereses políticos y económicos de sus miembros que a criterios puramente objetivos.

También conviene saber que existen diferencias entre un paraíso fiscal y otro. Algunos se enfocan más a dar servicio a personas físicas (particulares), mientras otros tratan de fomentar la constitución de personas jurídicas (sociedades). Y los hay por supuesto, que pretenden ambas cosas.

Existen jurisdicciones elitistas, especializadas en las grandes fortunas, y que resultan interesantes solamente para personas con una buena cantidad de dinero en el banco. Esto ocurre especialmente con las situadas en Europa. Pero esto no es la norma ni mucho menos. La mayoría de los paraísos fiscales aceptan también de buen grado a clientes menos acaudalados.

Precisamente han sido estos últimos los que han contribuido al espectacular desarrollo de esta industria financiera en las últimas décadas. Con la globalización y el desarrollo de Internet ya no es necesario desplazarse a lejanos lugares para constituir una sociedad o abrir una cuenta bancaria. Se han abaratado enormemente los costes de gestión, por lo que en la actualidad invertir en un paraíso fiscal está al alcance de casi cualquier persona


Que significa Offshore?

 Offshore es una palabra anglosajona que significa alejado de la costa o mar adentro. Este calificativo se aplica a diferentes tipos de actividades que se realizan en alta mar como por ejemplo la explotación de plataformas petrolíferas o de obtención de energía eólica.

En el lenguaje financiero se utiliza el término offshore, metafóricamente, para describir cualquier actividad económica o inversión que se realiza fuera del propio país de residencia. Se puede tratar de productos muy variados: cuentas bancarias, pólizas de seguros, inversiones inmobiliarias, sociedades extranjeras, fondos de inversión, etc.

Debido a que estos negocios se realizan fuera del territorio donde uno reside, en castellano se les ha dado el calificativo de extraterritoriales. Esta palabra ha tenido sin embargo poca difusión, por lo que incluso en textos en castellano se emplea profusamente el término anglosajón.

A partir de los años 80, se fue restringiendo la aplicación del término offshore a determinados tipos de negocios. Se entendía que para poder hablar de una auténtica inversión extraterritorial ésta debía producirse en algún país o territorio que ofreciera determinadas ventajas con respecto al propio lugar de residencia. Hablamos de beneficios fiscales, facilidad de trámites para constituir sociedades, estrictas leyes de privacidad o de secreto bancario entre otros.

Estas condiciones se dan en los llamados paraísos fiscales que, debido la connotación peyorativa que tradicionalmente ha venido arrastrando este término, pasaron a autodenominarse jurisdicciones o centros financieros offshore. De este modo, en la actualidad, la palabra se emplea para describir a toda la industria y a la paleta de servicios que se ha desarrollado alrededor de los paraísos fiscales y otros territorios de baja tributación.

Muchos de ellos (aunque no todos) están situados en lejanas islas o territorios de ultramar, por lo que la definición inicial (alejado de la costa) es sumamente acertada. En cualquier caso, independientemente de que se hallen situados en el mar o no, todos estos territorios constituyen auténticas “islas fiscales”.

Veamos un supuesto práctico que ayudará a la mejor comprensión de lo expuesto hasta ahora:

Un ciudadano español decide abrir una cuenta bancaria en el extranjero, para realizar algunas inversiones. Si eligiera Panamá para este propósito, estaremos hablando de una cuenta bancaria offshore, y la inversión que realizará posteriormente será definitivamente de carácter extraterritorial.

Por el contrario, si decidiera abrir su cuenta en Francia, no se consideraría una operación extraterritorial. Francia, pese a tratarse de otro país, tiene un sistema fiscal similar al español y al ser un país miembro de la Unión Europea cuenta con diferentes tratados de colaboración e intercambio de información con España.

La persona de nuestro ejemplo no obtendría ninguna ventaja especial por abrir su cuenta en Francia y desde luego la confidencialidad de su depósito podría verse también seriamente comprometida.

Cabe añadir que a las inversiones o negocios realizados dentro del propio país de residencia o, como visto en el ejemplo anterior, en uno con un sistema tributario similar, se describen con el término onshore (dentro de la línea de la costa).

Siguiendo la definición dada anteriormente, parece bastante sencillo establecer cuando una operación económica puede considerarse extraterritorial y cuando no. Pero en la realidad la línea divisoria a menudo no está tan clara. Diversos organismos publican listas de los estados que son considerados paraísos fiscales. Sin embargo, al margen de éstos, existen numerosos territorios que de alguna u otra manera ofrecen ventajas al inversor extranjero. Estas no siempre tienen que ser de carácter fiscal.

Países como Suiza o Letonia, se han destacado, por ejemplo, por sus estrictas leyes de secreto bancario. Otro ejemplo es Irlanda, que ofrece importantes beneficios fiscales para las profesiones relacionadas con las artes creativas (escritores, cantantes...).

De este modo, muchos inversores aprovechan resquicios legales y características especiales de algunos países considerados onshore, para utilizarlos como si fueran auténticas jurisdicciones offshore.

  
¡Uruguay es un paraíso fiscal?

 No existe una lista de paraísos fiscales unificada, ya que cada país u organización aplica sus propios criterios de valoración, muchas veces con un grado de subjetividad importante. La clasificación más conocida es la efectuada por la OCDE u Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que por su gran difusión vamos a reproducir aquí. La lista fue elaborada por primera vez en junio del año 2000 y se ha ido actualizando en diversas ocasiones. La que presentamos aquí se corresponde a la versión del 14 de Septiembre de 2011.

Lista de paraisos fiscales según la ocde

  •  Montserrat
  • Naurú
  • Niué
Con respecto al listado inicial del año 2000, se han producido muchos cambios. Primero fueron retirados de la lista Chipre, Malta, Mauricio y Seychelles. Estas dos últimas son dos jurisdicciones offshore muy populares y su exclusión resultó cuanto menos sorprendente.

Durante el año 2009, la OCDE redobló su presión sobre los territorios incluidos en la llamada "lista gris" y que según su consideración no habían implantado suficientemente los estándares de transparencia fiscal. Se exigió un mínimo de 12 convenios firmados para poder abandonar la lista de paraísos fiscales. Muchos países se han comprometido desde entonces y algunas de las jurisdicciones más clásicas como Gibraltar, Monaco, Liechtenstein, Guernsey, Jersey, la Isla de Man o San Marino han podido abandonar la "lista gris". También lo han hecho las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas (BVI), Turks y Caicos, Antigua y Barbuda,Belize, Bahamas y Samoa, entre muchos otros.

La OCDE además ha creado un grupo llamado "otros centros financieros" que si bien no se etiquetan directamente como paraísos fiscales, si se consideran como insuficientemente transparentes en temas fiscales. A 14 de Septiembre de 2011, esta segunda lista incluía todavía a Guatemala y Uruguay.

domingo, 4 de julio de 2010

Ese milagro llamado URUGUAY

¿Qué tiene el destino que vuelca, cada tantos años, su cuerno de la abundancia hacia este pequeño país del cono sur de América?
¿Existen razones históricas, psicológicas o espirituales que permiten que Uruguay vuelva una y otra vez a asombrar al concierto de naciones futboleras?
¿Por qué en un país de tan solo 3 millones y medio de habitantes, con una sola ciudad principal, cuyos habitantes tienden a ser de hábitos moderados y donde se enaltece la humildad como si fuera el mas preciado de los valores del ser humano, se entrevera con los grandes, con los poderosos y flamea su bandera en un podio donde nadie lo esperaba?

Reconocemos que este análisis se hace a porteriori, con el diario del lunes, porque a nadie en su sano juicio se le ocurre pensar que este país, a quien el destino le deparó un contorno geográfico semejante a un corazón, pudiera haber llegado nunca a obtener los triunfos que ha obtenido.

Intentemos abrir un camino que nos de claridad, para ello vamos a hacer un inventario de los hechos mas salientes del deporte en nuestro país. La Asociación Uruguaya de Fútbol nació el 30 de marzo de 1900 producto del impulso de innumerables clubes en donde los orientales, sin distinción de clases sociales, palpitan ya la intensa emoción de correr tras de una pelota. Ya en 1891 se habían fundado los clubes Albion y CURCC, localizado en el pueblo Peñarol y donde sus jugadores surgen mayoritariamente de entre los obreros del ferrocarril, por esa época dirigido por los ingleses. El 14 de mayo de 1899 surge el Club Nacional de Football, con su núcleo fundacional perteneciente a la Universidad de la República. Observen ustedes esa amalgama social que apoya nuestra afirmación de que el fútbol, desde su primer momento, arraigó en todas las clases sociales despertando la pasión incontenible.

Avanza el siglo XX y en todos los campitos de todos los barrios hay una pelota corriendo. En todas las calles, contra las paredes y en los cordones, hay una pelota picando. Por esa época comienzan los duelos rioplatenses donde el honor de cada partido se confunde con el honor de la Patria, donde vestir los colores de la camiseta nacional se convierte en un privilegio anhelado por muchos. Ahí es donde comienza a forjarse la mística nacional. El Uruguay, pequeño país de compromiso impulsado por la diplomacia inglesa y avalado por la acuciante necesidad de finalizar las interminables guerras entre las Provincias Unidas y el imperio Brasileño, que no tuvo siquiera delegados propios en las reuniones de la Convención Preliminar de Paz en donde se selló su independencia, tuvo que aprender a sobrevivir entre dos gigantes que amenazaban asfixiarlo. Así las desiguales batallas en las que los orientales con gran osadía y valor indomable hacían temblar al poderío centralista de Buenos Aires o al todopoderoso Imperio del Brasil de principios del siglo XIX se convirtieron en los albores del siglo XX en partidos de fútbol que rememoraban los épicos enfrentamientos de cien años atrás. Así en 1903 Nacional, que había salido bicampeón del torneo local, enfrentó y ganó en Buenos Aires al combinado argentino, obteniendo el primer triunfo internacional del fútbol uruguayo.
Los triunfos continuaron. El continente entero enmudecería cuando Uruguay gana la primera edición de la Copa América en 1916 derrotando en la final a la selección Argentina. Ya el continente quedaba chico para la decisión y calidad técnica de los celestes, y Europa quedó deslumbrada aplaudiendo de pié las memorables conquistas olímpicas de 1924 y 1928. Hasta ese momento el resto del mundo del fútbol desconocía e ignoraba al continente americano, fue tal el deslumbramiento por la calidad demostrada por Uruguay que fue elegida como sede para el primer mundial de fútbol que se disputó en el año 1930. Conocida es la historia en que Uruguay gana este primer torneo mundial en una memorable final en la que vence a la Argentina por 4 a 2 y se convierte en la primera potencia a nivel mundial del fútbol.

Llega 1950 y el estadio de Maracaná y todo el pueblo brasileño enmudece y es testigo de una hazaña que vuelve a la celeste a los primeros sitiales del fútbol mundial. Uruguay gana la final del campeonato al dueño de casa que confiado en la calidad de sus jugadores ya había festejado de antemano. El Maracanazo, como se conoce la dramática victoria conseguida en base a una gallardía y un coraje que excede lo imaginable, se convierte en un de los momentos más dramáticos de la historia del fútbol mundial. Los uruguayos son la viva expresión de la frase que mucho tiempo después aparecerá en los países que nunca consiguieron un logro a nivel deportivo e intentan impulsar a sus jugadores: SI SE PUEDE. Tal es el convencimiento que los escasos habitantes del pequeño país sudamericano se transforman traicionando su natural modestia y humildad al no festejar segundos puestos. El peso de la historia se hace insoportable, cada jugador que viste la camiseta celeste se siente impulsado a los más altos logros, nadie parece estar dispuesto a disculpar malas performances ni festejar segundos puestos.

A nivel de clubes la gloria del país se extiende a lo ancho del mundo. Se ganan Copas Libertadores, Copas Intercontinentales e importantes torneos internacionales donde los exitosos clubes uruguayos son llamados para jerarquizarlos.

En total el seleccionado uruguayo ganó dos torneos olímpicos que adquieren jerarquía de mundiales ya que estos todavía no se disputaban, dos Copas del Mundo, catorce Copas Américas (convirtiéndose en el país americano que más ha ganado). El último triunfo importante a nivel mundial se logra conquistando el cuarto puesto en el Mundial de México de 1970. A partir de ahí comienza a gestarse el fútbol empresa y este gran cambio desacomoda las estructuras del deporte uruguayo que sin dudas comienza a sentir la desventaja de no tener grandes recursos. Comienza la emigración de jugadores y salvo el pequeño chispazo que constituyó la Copa de Oro de 1980 que Uruguay organizó y ganó, invitando a todos las selecciones que integraban el selecto grupo de países campeones, el fútbol uruguayo no encuentra la manera de recomponer filas. Después de la decepcionante actuación en el mundial de Alemania 1974 pasan dos citas mundialistas en las que Uruguay no clasifica. Si bien la década del ’80 fue auspiciosa para los clubes y se consiguen importantes distinciones a nivel mundial, la selección sigue enfrentada a problemas insolubles que terminan minando la moral del otrora indomable pueblo oriental. Las nuevas generaciones están cansadas de las derrotas, escuchan hablar a sus mayores de glorias que ellos desconocen cuando en los últimos veinte años el seleccionado a pesar de todos los esfuerzos se estaciona en un quinto puesto a nivel americano, disputando casi siempre un repechaje ya sea con Australia o Costa Rica, usufructuando ese medio lugar con que la FIFA ofende al multilaureado fútbol sudamericano.
¿Puede el globalizado mundo moderno apagar la llama del fútbol uruguayo? Los que no conocen el temperamento de los pocos y callados habitantes de esta región del mundo podrían suponerlo. Pero los que toman el pulso diariamente a los uruguayos saben que cada niño que nace trae puesta la camiseta de Nacional o Peñarol, que cada padre sueña con salvar su situación económica con los goles que convertirá dentro de unos años su aún pequeño bebe de brazos que terminará seguramente jugando en las grandes mecas donde los poderosos amasan fortunas incalculables en los estadios de fútbol. El fútbol se respira a cada paso, en cada rincón del Uruguay y lo que es más importante está vinculado indisolublemente con la gloria. Así como no se puede tapar el sol con un dedo, como la vida invencible se abre paso en esa brizna de hierba que nace entre las piedras en un ambiente desértico donde no están dadas las condiciones para que sobreviva, así el fútbol uruguayo reaparece después de tantos años en el Mundial de Sudáfrica 2010 asombrando al mundo y despertando sentimientos encontrados en la mayoría de las naciones donde una desconcertante pregunta queda en los labios de la gente sin que se atrevan a verbalizarla…¿Por qué ellos pueden??
Uruguay está entre los cuatro primeros del concierto mundial y no sabemos a lo que puede llegar. Afuera están Argentina, Brasil e Italia. Contra los planes de todo el mundo, contra las apuestas del más entusiasta seguidor del deporte del balón pié, el pequeño gigante sudamericano se cuela y se convierte en el convidado de piedra que se adueña de la fiesta… parece seguir el mandato de la historia que inmortalizara el Poeta de la Patria en sus inspirados versos: Levántate valiente, levántate a reinar que de rey tienes, el corazón y la guerrera frente!!!

viernes, 11 de junio de 2010

Se fue la primera....

Por fin empezó el mundial!!

Una adecuada ceremonia inaugural, recordemos que estamos en Africa a pesar que Sudafrica a veces recuerda a un país de primer mundo.
El primer partido del evento mostró a una selección que puede dar su pelea, Sudafrica, enfrentando a México. Un partido rápido con contragolpes contínuos y mucha velocidad.

En la tarde jugó la celeste contra la tricolor francesa. Si bien la gente esperaba un imaginario Uruguay que pudiera jugar bien, el desempeño real de la selección, como nos tiene acostumbrados hace casi veinte años, fue muy deslucido. Con un mediocampo integrado por hombres de mucha potencia física pero poca destreza e inteligencia futbolística, el partido transcurrió entre un marcado dominio de Francia y aisladas jugadas o pelotazos de la escuadra celeste buscando la magia de sus delanteros que con este planteo se les dificulta enormemente llegar al arco con claridad.

En el complemento ingresó Nicolás Lodeiro en sustitución de Ignacio Gonzalez que siempre estuvo perdido en la cancha sin aportar nada en el ataque celeste. Lodeiro fue expulsado por el árbitro japonés en el minuto 80, esto invalidó el otro cambio que había hecho Tabarez ingresando al Loco Abreu, ya que desapareció el fútbol de Uruguay y la pelota que antes llegaba poco a los delanteros pasó a no llegar directamente. Sobre los últimos minutos Francia olfateó que podía llevarse el triunfo y por primera vez en el partido echó el resto presionando sobre la valla uruguaya sin éxito.

El único jugador celeste que mostró buen nivel fue Diego Forlán que inquietó en varias ocaciones al arquero francés y concretó dos disparos de gol, uno fue atajado y el otro, casi un penal, se fue desviado. El comentario general de los aficcionados era que Uruguay era Forlán y diez mas.

Esperamos un mes apasionante, viva el fútbol!!!