domingo, 31 de julio de 2011

Conciencia, causalidad y física cuántica - David Pratt

Resumen

La teoría Cuántica está abierta a diferentes interpretaciones, y este artículo hace una revisión de los distintos puntos de vista que se están manejando actualmente.

La interpretación estándar de la física cuántica asume que el mundo cuántico está caracterizado por un absoluto indeterminismo y que los sistemas cuánticos existen objetivamente solo cuando están siendo medidos y observados.

La interpretación ontológica de David Bohm de la teoría cuántica rechaza ambos supuestos. La teoría de Bohm postula que los eventos cuánticos son parcialmente determinados por fuerzas sutiles operando en un nivel mas profundo de la realidad y se vincula con la teoría de John Eccles de que nuestras mentes existen fuera del mundo material e interactúan con nuestros cerebros en el nivel cuántico.

Los fenómenos paranormales indican que nuestras mentes pueden comunicarse con otras mentes y afectar sistemas físicos a la distancia mediante medios no ordinarios.

Si tales fenómenos pueden ser explicados adecuadamente en términos de no-localidad y de vacío cuántico o si involucran fuerzas suprafísicas y estados de la materia aún desconocidos para la ciencia, está todavía abierto a la investigación, y amerita estudios experimentales futuros.

Introducción

La teoría Cuántica es generalmente vista como uno de las más exitosas teorías científicas formuladas. Pero mientras la descripción matemática del mundo cuántico permite la posibilidad de que los resultados experimentales sean calculados con un alto grado de exactitud, no hay consenso sobre que significa en términos conceptuales.

Muchos de estos hechos involucrados son explorados debajo.

Incertidumbre Cuántica

De acuerdo con el principio de incertidumbre, la posición y el momento de una partícula subatómica no pueden ser medidos simultáneamente con una precisión mayor que la establecida por la constante de Planck. Esto es así porque para cualquier medida la partícula debe interactuar con al menos un fotón o un cuanto de energía, que actúa al mismo tiempo como partícula y como onda, y la afecta de una manera impredecible e incontrolable.

De acuerdo con la interpretación convencional de la física cuántica, sin embargo, no sólo es imposible para nosotros medir la posición y el momento de una partícula simultáneamente con igual precisión, una partícula no posee propiedades bien definidas mientras no interactua con un instrumento de medición.

Aún mas allá, el principio de incertidumbre implica que una partícula nunca puede estar en descanso, porque está sujeta a continuas fluctuaciones aún cuando no se está haciendo ninguna medida, y se asume que esas fluctuaciones no tienen causa alguna. En otras palabras, se cree que el mundo cuántico está caracterizado por un indeterminismo absoluto, ambigüedad intrínseca, y una transgresión absoluta de las leyes comúnmente aceptadas.

Colapsando la función de onda

Un sistema cuántico está representado matemáticamente por una función de onda, la cual es derivada de la Ecuación de Schrodinger.

La función de onda puede ser usada para calcular la probabilidad de encontrar una partícula en un punto determinado del espacio. Cuando se hace una medida, la partícula es encontrada en alguna parte, pero si se asume que la función de onda provee una completa y literal descripción del estado de un sistema cuántico – de acuerdo a la interpretación convencional de la teoría – podría significar que entre las diferentes medidas la partícula se disuelve en “una superposición de probabilidad de ondas” y está potencialmente presente en diferentes lugares en primera instancia.

Entonces, cuando se realiza la segunda medición, se supone que el paquete de onda “colapsa” instantáneamente de una manera misteriosa y al azar, en una partícula localizable nuevamente. Este “colapso” sorpresivo y discontinuo viola la Ecuación de Schrodinger, y tiene mayores explicaciones en la interpretación convencional.

Como el instrumento de medida que se supone que colapsa la función de onda de la partícula está hecho también de partículas subatómicas, parecería que su propia función de onda tendría que haber colapsado por otro instrumento de medición (que podría ser el ojo y cerebro de un observador humano), que a su vez necesita haber sido colapsado por otro instrumento de medida, y así continuamente en una regresión infinita.

De hecho, la interpretación estándar de la teoría cuántica, implica que todos los objetos macroscópicos que vemos a nuestro alrededor existen en un estado objetivo y no ambiguo solo cuando están siendo medidos por un observador. Schrodinger desarrolló un famoso experimento mental para exponer las absurdas implicaciones de esta interpretación.

Supongamos que un gato es encerrado en una caja conteniendo una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse en un tiempo dado y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere. Después de una hora se puede suponer que el gato puede estar muerto o vivo hasta que alguien abra la caja e instantáneamente colapse su función de onda en un gato muerto o en un gato vivo.

Se han propuesto varias soluciones al “problema de la medida” asociado al colapso de la función de onda. Algunos físicos sostienen que el macro mundo clásico no sufre de la ambigüedad cuántica porque puede almacenar información y está sujeto a la “flecha del tiempo”, mientras que en el mundo cuántico o microscópico se presume que es imposible almacenar información y el tiempo sería reversible. (Pagels, 1983)

Una aproximación mucho mas extravagante es la hipótesis del multiuniverso o multiverso, que reclama que el universo se divide cada vez que se hace una medida, por lo que todas las posibilidades representadas por la función de onda (por ejemplo gato muerto y gato vivo) existen objetivamente pero en universos diferentes. Nuestra propia conciencia también estaría continuamente dividiéndose en diferentes yo que habitarían esos proliferantes mundos no comunicados entre sí.

Otros teóricos especulan que es la conciencia la que colapsa la función de onda y por lo tanto crea la realidad. Desde esta visión, una partícula subatómica no asume propiedades definitivas cuando interactua con un instrumento de medición, sino solo cuando la observación del instrumento de medida es registrada por la mente de un observador (que por supuesto podría ser mucho después que la medición haya sido tomada).

De acuerdo a la versión mas extrema y antropocéntrica de la teoría, solo los seres conscientes de si mismo como nosotros pueden colapsar la función de onda. Esto significa que todo el universo debe haber existido originalmente en “potencial” en algún reino trascendental de la probabilidad cuántica hasta que seres conscientes de sí mismos evolucionaron y colapsaron ellos y el resto de su rama de realidad en el mundo material, y los objetos se mantienen en un estado de realidad si son observados por humanos (Goswami, 1993).

Otros teóricos, sin embargo, creen que entidades no conscientes de sí mismas, incluidos gatos y posiblemente hasta electrones, pueden ser capaces de colapsar sus propias funciones de onda (Herbert, 1993).

La teoría del colapso de la función de onda (o colapso del vector de estado como es llamado a veces) plantea la cuestión de cómo las “ondas de probabilidad” que se piensa que representan la función de onda pueden colapsar en una partícula si no son mas que construcciones matemáticas teóricas.

Desde que la idea de que los paquetes de ondas extendiéndose y colapsando no esta basada en evidencia experimental contundente sino solo en una particular interpretación de la ecuación de onda, es mejor dar una mirada a una de las principales interpretaciones alternativas, la del famoso físico David Bohm y sus asociados, que provee una explicación inteligible de lo que puede estar pasando en el nivel cuántico.

El orden implícito

La interpretación ontológica que hace Bohm de la física cuántica rechaza la suposición de que la función de onda nos da la descripción más completa posible de la realidad, y por lo tanto evita la necesidad de introducir la mal definida e insatisfactoria noción del colapso de la función de onda (y todas las paradojas que vienen con ella).

En su lugar, asume la existencia real de partículas y campos: las partículas tienen una estructura interior compleja y siempre están acompañadas de un campo de ondas cuánticas; estos actúan no solo ante las fuerzas electromagnéticas clásicas sino ante fuerzas sutiles, el potencial cuántico, determinado por el campo cuántico, que obedece a la ecuación de Schrodinger (Bohm & Hiley, 1993; Bomh & Peat, 1989; Hiley & Peat, 1991)

El potencial cuántico lleva información de todo el ambiente y provee una conexión directa y no-local entre los sistemas cuánticos. Guía las partículas en el mismo sentido que las ondas de radio guían un barco en piloto automático, no por su intensidad pero sí por su forma. Es extremadamente sensitivo y complejo, por lo que las trayectorias de las partículas parecen caóticas.

Corresponde a lo que Bohm llama el “orden implícito” que puede ser pensado como un vasto océano de energía en el cual el mundo físico es sólo una onda.

Bohm señala que la existencia de una fuente de energía de este tipo es reconocida, pero tenida en poca consideración, por la teoría cuántica estándar, que postula un campo cuántico universal – el vacío cuántico o el campo punto cero – subyacente al mundo material.

Existe muy poco conocimiento acerca del vacío cuántico actualmente, pero su densidad de energía se estima que es astronómica 10 ^ 108 J/cm3 (Forward, 1996, pp. 328-37).

En su enfoque de la teoría del campo cuántico, Bohm propone que el campo cuántico (el orden implicado) está sujeto a la influencia formativa y organizadora de un potencial supracuántico, que expresa la actividad de un orden superimplicado. El potencial supracuántico causa que las ondas converjan y diverjan una y otra vez, produciendo un comportamiento del tipo promedio en las partículas.

Las formas aparentemente separadas que vemos alrededor nuestro por lo tanto son solo patrones independientes y relativamente estables, generados y sostenidos por un movimiento subyacente incesante de desenvolvimiento y envolvimiento, con partículas constantemente disolviéndose en el orden implicado y luego recristalizandose. Este proceso se produce incesantemente, y con increíble rapidez, y no depende de que se haga una medida.

En el modelo de Bohm, entonces, el mundo cuántico existe hasta cuando no está siendo observado y medido. El rechaza el punto de vista positivista de que algo que no puede ser medido o conocido precisamente no se pueda decir que existe. En otras palabras, el no confunde epistemología con ontología, el mapa con el territorio.

David Bohm
Para Bohm, las probabilidades calculadas desde la función de onda indican las posibilidades de una partícula de estar en diferentes posiciones de acuerdo a como se hace su medición, mientras en la interpretación convencional se explican las posibilidades de que una partícula exista en diferentes posiciones cuando se hace una medida.

El universo está constantemente definiéndose a través de sus incesantes interacciones – de las cuales la medida es sólo una instancia particular – y por lo tanto dejan de surgir situaciones absurdas como el gato muerto.

De ese modo, aunque Bohm rechace la visión que la conciencia humana hace existir el sistema cuántico, y no cree que nuestras mentes normalmente tengan el efecto significativo del resultado de una medida (excepto en el sentido en que elegimos la configuración experimental), su interpretación abre el camino para unos niveles de realidad mucho más profunda, sutil y del tipo mental. Argumenta que la conciencia esta profundamente arraigada en el orden implicado, y por lo tanto está presente en muchos grados en todas las formas materiales.

También sugiere que puede haber una serie infinita de ordenes implicados, cada uno teniendo tanto un aspecto material y un aspecto de la conciencia:

“todo lo material es también mental y todo lo mental es también material, pero hay muchos mas infinitos niveles sutiles de importancia de los que no somos conscientes” (Weber, 1990, p.151).

El concepto de dominio implicado puede ser visto como forma extendida de materialismo, pero, Bohm dice:

“Igualmente puede ser llamado idealismo, espíritu, conciencia. La separación de ambos – materia y espíritu – es una abstracción. El suelo es siempre uno” (Weber, 1990, p.101)

Mente y libre albedrío

El indeterminismo cuántico está claramente abierto a la interpretación: significa tanto causas ocultas (para nosotros) o una completa ausencia de causas.

La posición de que algunos eventos “simplemente ocurren” por ningún tipo de razón es imposible de probar, nuestra inhabilidad de identificar una causa no necesariamente significa que no existe esa causa. La noción de probabilidad absoluta implica que los sistemas cuánticos pueden actuar de forma absolutamente espontánea, totalmente aislada, e influenciada por alguna otra cosa en el universo.

Libre albedrío
El punto de vista opuesto es que todos los sistemas están constantemente participando en una intrincada red de interacciones causales e interconexiones en muchos niveles diferentes. Los sistemas cuánticos individuales ciertamente tienen comportamientos impredecibles, pero si no estuvieran sujetos a ningún factor que sea su causa, podría ser difícil de entender porqué su comportamiento colectivo muestra regularidades estadísticas.

La posición que todo tiene una causa, o mas bien muchas causas, no necesariamente implica que todos los eventos, incluyendo nuestros propios actos y elecciones, son rígidamente predeterminados por procesos puramente físicos – un punto de vista muchas veces llamado “determinismo total” (Thornton, 1989). El indeterminismo en el nivel cuántico provee una apertura para la creatividad y el libre albedrío.

Pero si este indeterminismo es interpretado como el azar absoluto, podría significar que nuestras elecciones y acciones simplemente “saltan” de una manera azarosa y arbitraria, en cual caso difícilmente se podría decir que son muestras elecciones y la expresión de nuestro propio libre albedrío.

Alternativamente, el indeterminismo cuántico puede ser interpretado como la causa para niveles subyacentes no físicos, que causan nuestros actos de libre albedrío – pero por nuestra propia mente consciente de sí misma.

Desde este punto de vista – muchas veces llamado “determinismo blando” – el libre albedrío envuelve autodeterminación y autoconsciencia activas.

De acuerdo con el materialismo científico ortodoxo, los estados mentales son idénticos con los estados cerebrales; nuestros pensamientos y sentimientos, y nuestro sentido del yo, son generados por actividad electromagnética en el cerebro. Esto podría significar que una parte del cerebro activa otra parte, que a su vez activa otra y así sucesivamente, o que una región particular del cerebro es activada espontáneamente, sin causa, y es difícil ver como cual de las dos alternativas provee una base para un yo consciente y con libre albedrío. Francis Crick (1994), por ejemplo, que piensa que la conciencia es básicamente un paquete de neuronas, dice que la sede principal del libre albedrío está probablemente dentro o cerca de una parte del cortex cerebral conocido como el cingulate sulcus anterior, pero que implica que nuestros sentimientos de seres libres es generalmente, si no totalmente, una ilusión.

Aquellos que reducen la consciencia a un subproducto del cerebro están en desacuerdo con la relevancia de los aspectos mecánico-cuánticos del trabajo neuronal; por ejemplo, Francis Crick, el tardío Roger Sperry (1994), y Daniel Dennett (1991) tienen a ignorar la física cuántica, mientras que Stuart Hameroff (1994) cree que la consciencia surge de la coherencia cuántica en microtúbulos dentro de las neuronas del cerebro.

Muchos investigadores ven una conexión entre la consciencia y el vacío cuántico: por ejemplo, Charles Laughlin (1996) argumenta que las estructuras neurales que trabajan con la consciencia podrían interactuar no-localmente con el vacío ( o mar cuántico), mientras Edgar Mitchell (1996) cree que ambas materia y consciencia surgen de la energía potencial del vacío.

El nuerocientífico Sir John Eccles niega el punto de vista materialista como una “superstición”, y defiende una interacción dualista: argumenta que existe un mundo mental en adición al mundo material, y que nuestra mente actúa en el cerebro (particularmente el área motor suplementaria del neocortex) en un nivel cuántico aumentando la probabilidad de disparar neuronas seleccionadas (Eccles, 1994; Giroldini, 1991).

Argumenta que la mente no es solo no física sino absolutamente no material y no substancial.

Sin embargo, si no hubiera ninguna asociación con alguna forma de energía, sería una abstracción pura y por lo tanto imposible de ejercer alguna influencia en el mundo físico. Esta objeción también aplica a los antirreduccionistas que rehuyen la palabra “dualismo” y describen la materia y la consciencia como complementarias o aspectos didácticos de la realidad, aún negando la naturaleza substancialmente energética de la consciencia, lo que implica que es fundamentalmente diferente de la materia y de hecho una mera abstracción.

Una posición alternativa es la que se hace eco en muchas tradiciones místicas y espirituales: la materia física es solo una “octava” en un infinito espectro de materia-energía, o consciencia-substancia, y que como el mundo físico esta mayoritariamente organizado y coordinado por los mundos interiores (astral, mental y espiritual), por lo que el cuerpo físico está totalmente energizado y controlado por cuerpos sutiles o campos de energía, incluyendo un cuerpo astral y un alma. ( ver Purucker, 1973).

De acuerdo con esta visión, la naturaleza en general, y todas las entidades que la componen, están formadas y organizados principalmente desde dentro hacia afuera, desde niveles más profundos de su constitución.

Esta guía interior es muchas veces automática y pasiva, aumentando las funciones de nuestro cuerpo automático y el comportamiento habitual e instintivo, y las operaciones regulares y sometidas a leyes de la naturaleza en general, y muchas veces es activa y consciente de si mismo, como en nuestros actos de intención y volición. Un sistema físico sometido a estas influencias sutiles actúa influenciado tanto desde adentro como desde afuera.

Así como influencian nuestros propios cerebros y cuerpos, podría ser posible también que nuestras mentes afecten otras mentes y cuerpos y otros objetos físicos a la distancia, como se observa en los fenómenos paranormales.

EPR y ESP

Fue David Bohm y uno de sus colaboradores, John Bell del CERN, quienes establecieron las bases para los experimentos EPR realizados por Alain Aspect en 1982 (el experimento mental original fue propuesto por Einstein, Podolsky y Rosen en 1935 – Ver “Einstein se equivocó” en este mismo blog).


Estos experimentos demostraron que si dos sistemas cuánticos interactuan y después se separan, su comportamiento está correlacionado en una manera que no puede ser explicada en términos de señales viajando entre ellos a una velocidad igual o menor que la velocidad de la luz.

El fenómeno es conocido como no-localidad, y está abierto a dos interpretaciones principales:

  • Significa una acción inmediata e instantánea a distancia
  • O involucra señales más rápidas que la luz
Si las correlaciones no locales son literalmente instantáneas, deberían efectivamente ser no causales; si dos eventos ocurren en forma absolutamente simultánea, “causa” y “efecto” podrían ser indestinguibles, y no se podría decir que uno es la causa del otro a través de la transferencia de una fuerza o energía, porque ninguna transferencia podría ser realizada en forma infinitamente rápida.

Por lo tanto no habría una explicación causal para un mecanismo de transmisión, y cualquier investigación sería confinada a las condiciones que permiten que eventos correlacionados ocurran en diferentes lugares.

Es interesante notar que una vez se pensó que la luz y otros efectos electromagnéticos eran transmitidos instantáneamente, hasta que la evidencia de las observaciones probaron lo contrario. La hipótesis de que las conexiones no-locales son absolutamente instantáneas es imposible de verificar, ya que requeriría dos medidas perfectamente simultáneas, que podrían demandar un grado infinito de exactitud. Sin embargo, como David Bohm y Basil Hiley (1993, pp. 293-4, 347) han señalado, podrían ser probadas experimentalmente.

Si las conexiones no-locales son propagadas a una velocidad inferior al infinito pero a velocidades mayores a las de la luz a través del ´eter cuántico” – un dominio subcuántico donde la teoría cuántica actual y la teoría de la relatividad se rompen – las correlaciones predichas por la teoría cuántica podrían desaparecer si las medidas fueran hechas en períodos menores que aquellos requeridos para la transmisión de las conexiones cuánticas entre las partículas. Estos experimentos están mas allá de las capacidades de la tecnología actual pero podrían ser posibles en el futuro. Si existen las interacciones superlumínicas, podrían ser no-locales solo en el sentido de no físicas.

La no-localidad ha sido invocada como una explicación para la telepatía y clarividencia, aunque muchos investigadores creen que deberían envolver un nivel mas profundo de no-localidad, o lo que Bohm llama “super no-localidad” (tal vez similar a la “resonancia mórfica” de Sheldrake (1989).

Como ya ha sido señalado, si la no-localidad es interpretada en el sentido de conectividad instantánea, implicaría que la información podría ser “recibida” a la distancia en el momento exacto en que es generada, sin sufrir alguna forma de transmisión. Como mucho, se podría entonces tratar de entender las condiciones que permiten la aparición instantánea de información.

La posición alternativa es que la información – que es básicamente un patrón de energía – siempre tiene tiempo para viajar desde su fuente hasta otra ubicación, esta información está almacenada en un nivel parafísico, y que se puede acceder a dicha información, o intercambiar información con otras mentes, si existen las condiciones necesarias de “resonancia simpática”. Lo mismo que en EPR, la hipótesis de que la telepatía es absolutamente instantánea es improbable, pero debería ser posible establecer experimentos que puedan probarlo.

Si el fenómeno ESP involucra formas sutiles de energía viajando a velocidades finitas pero superlumínicas a través de reinos suprafísicos, debería ser posible detectar una demora entre la transmisión y la recepción, y además una debilitación del efecto a través de largas distancias, aunque es evidente que cualquier atenuación debe ser mucho menor a la experimentada por la energía electromagnética, que está sujeta a la ley del cuadrado inverso.

Para la precognición, la tercera categoría principal de la ESP, una posible explicación es la que involucra un acceso directo y no-local al futuro actual. En forma alternativa, podría involucrar una percepción clarividente de un escenario futuro probable que está comenzando a tomar forma sobre la base de las tendencias e intenciones actuales, de acuerdo con la idea tradicional que los eventos futuros proyectan sus sombras previamente.

Bohm dice que esta prefiguración tiene lugar “muy profundo en el orden implicado” (Talbot, 1992, p.212) lo que algunas tradiciones místicas podrían llamar el astral o reino akashico.

Psicokinesis y el mundo invisible

La micro psicokinesis implica la influencia de la conciencia en las partículas atómicas. En ciertos experimentos de micro-PK realizados por Helmut Schmidt, algunos grupos de sujetos pudieron alterar las probabilidades de los eventos cuánticos desde el 50% hasta entre el 51 y 52%, y algunos individuos llegaron a mas del 54% (Broughton, 1991, p.177).

Los experimentos en el Laboratorio PEAR de la Universidad de Princeton han dado un pequeño cambio de una parte en diez mil (Jahn & Dunne, 1987). Muchos investigadores han invocado la teoría del colapso de la función de onda por la consciencia para explicar tales efectos. Se argumenta que en micro-PK, en contraste con la percepción ordinaria, el sujeto observador ayuda a especificar como será el resultado del colapso de la función de onda, tal vez por medio de algún tipo de proceso informacional (Broughton, 1991, pp. 177-81).

Eccles sigue una aproximación similar para explicar como nuestras mentes actúan en nuestros propios cerebros. Sin embargo, el concepto de colapso de la función de onda no está esencialmente explicado en la interacción mente-materia. Podemos adoptar igualmente el punto de vista de que las partículas subatómicas parpadean sin cesar dentro y fuera de la existencia física, y que el resultado del proceso es modificable por nuestra voluntad – una fuerza física.

La macro-PK implica el movimiento de objetos estables, normalmente inmóviles mediante un esfuerzo mental. Los fenómenos relacionados incluyen la actividad poltergeist, materializaciones y desmaterializaciones, teletransportación y levitación.

Aunque una impresionante cantidad de evidencia de estos fenómenos ha sido reunida por investigadores en los últimos ciento cincuenta años (Inglis, 1984, 1992; Milton, 1994), macro-Pk es un área tabú, y atrae poco interés a pesar de, o tal vez a causa de, su potencial de derrocar el actual paradigma materialista y revolucionar la ciencia.

Este fenómeno claramente implica mucho mas que alterar el comportamiento probabilístico de las partículas atómicas, pero puede ser visto como evidencia para fuerzas, estados de la materia, y entidades no físicas vivientes desconocidas para la ciencia. La confirmación de que estas cosas existen podría proveer una posterior indicación que dentro de la íntima unidad de la naturaleza existe una diversidad infinita.

La posible existencia de planos sutiles interpenetrando el plano físico esta siendo investigado rápidamente ( ver Tiller, 1993), y esto es mas de lo que puede ser dicho para las hipotéticas dimensiones extra postuladas por la teoría de las supercuerdas, que se suponen acurrucadas en un área de un billón-trillón-de trillones de centímetro y por lo tanto completamente inaccesible, o la hipótesis de “universos bebes” y “universos burbuja” postuladas por algunos cosmólogos, que han predicho su existencia en otras “dimensiones” inaccesibles.

La hipótesis de reinos suprafísicos no parece ser favorecida por muchos investigadores. Edgar Mitchell (1996), por ejemplo, cree que todos los fenómenos físicos implican resonancia no-local entre el cerebro y el vacío cuántico, y consecuentemente acceso a información holográfica no-local.
Imágenes oníricas de Salvador Dalí

Desde este punto de vista, esta hipótesis puede explicar no solo PK y ESP, sino también experiencias fuera del cuerpo y experiencias cercanas a la muerte, visiones y apariciones, y evidencia usualmente citada a favor de la reencarnación de las almas. Mitchell admite que la teoría es especulativa, no validada, y puede requerir de una nueva física.

Estudios experimentales posteriores de los fenómenos relacionados con la consciencia, tanto normales como paranormales, podrían con suerte permitir que sean testeadas varias teorías enfrentadas.

De estas investigaciones podría depender nuestro conocimiento de cómo trabajan tanto el reino cuántico como nuestras mentes, y la relación entre ellos, e indicar si el vacío cuántico realmente es el nivel mas bajo de toda la existencia, o si existen reinos de la naturaleza más profundos que esperan ser explorados.

por David Pratt
Extraído de: http://www.scientificexploration.org

domingo, 10 de julio de 2011

Capitalismo en China - ¿Un avance del Nuevo Orden Mundial?

Si algún ser del espacio exterior nos visitara sin duda estaría interesado en conocer los dos polos del más exagerado crecimiento en el planeta: Dubai, en los Emiratos Arabes y Beijing, la orgullosa y ultramoderna capital de la China comunista (¿?).

A partir de 1978 el gobierno chino comenzó una serie de reformas económicas que desembocaron en una desenfrenada carrera hacia el capitalismo. Las mismas han transformado el país e impulsado un crecimiento del producto bruto nacional del orden del 9%, sostenido durante décadas, y una inversión extranjera récord en 2010 que superó los 100 mil millones de dólares.

La República Popular de China se convirtió el año pasado, luego de un crecimiento del PIB del 10,3% que alcanzó los U$S 5,75 billones, en la segunda economía del mundo detrás de los Estados Unidos, superando por primera vez a Japón que ostentaba ese lugar desde 1968. Los analistas creen que de seguir en este ritmo de crecimiento, en diez años podría convertirse en la primera potencia económica mundial, un largo camino que presenta numerosos escollos que los planificadores del milagro aún no saben como resolver.

La Academia de Ciencias Sociales de China, uno de los centros de estudios más importantes del país, estima que la clase media china –definida como el número de gente que gana entre 18 mil y 36 mil dólares por año- crecerá del 20% de la población actual al 40% para el año 2020. Esto significa que habrá 520 millones de chinos de clase media, y sin dudas llevará a que las empresas globales que hoy producen ropa, automóviles y servicios para el gusto de los consumidores norteamericanos y europeos modificarán sus productos para conquistar a los consumidores chinos. Según un informe del Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), el centro de estudios a largo plazo de la CIA, las empresas multinacionales “tendrán una orientación mas asiática y menos occidental”.

Estadio Olímpico de Beijing
Cuando uno recorre la renovada capital del estado comunista chino no puede dejar de asombrarse. Con motivo de las olimpíadas del año 2008, se invirtieron cerca de 41 mil millones de dólares entre la organización del evento y monumentales obras de infraestructura que incluyeron el puente mas largo del mundo, el tren mas rápido del mundo e impresionantes sedes deportivas como el Estadio Olímpico de Beijing, alucinante obra artística y tecnológica realizada por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron. Las millonarias inversiones en obras continúan siendo uno de los motores de la economía. Por ejemplo en el 2005 se inauguró el centro comercial mas grande del mundo, el South China Mall, ubicado al sur en la provincia de Guangdong donde se espera que se construya una mega ciudad con una población de casi 50 millones de habitantes, posee 2.350 locales de renta y una ambientación separada en varios distritos modelando ciudades internacionales con una réplica del Arco del Triunfo de París, los canales de Venecia e incluso un mini Egipto. El gobierno ha anunciado también la creación de 45 nuevos aeropuertos para soportar el enorme crecimiento de los viajes aéreos, y por todos lados se ven inmensas grúas de construcción que dan a luz gigantescas construcciones de todo tipo que tienen como factor común un sobrio toque oriental. La mano de obra barata ha atraído hacia China a los más famosos arquitectos del mundo, ya que pueden dar rienda suelta a su creatividad logrando refinadas estructuras que en sus propios países serían impensables por el costo.


Los nuevos ricos chinos

Rascacielos en Beijing
Según la Academia China de Ciencias sociales, los millonarios chinos con mas de 20 millones de dólares ya superan los 20 mil. En la capital todo es moderno y muy limpio. Al pie de los rascacielos de la avenida central de Beijing, el Changan Boulevard, hay una tienda que vende Rolls Royce de último modelo, y cerca de allí hay tiendas de Mercedes Benz, Alfa Romeo, Lamborghini, BMW y Audi, este último con un costo que supera los 60 mil dólares es muy apreciado tanto por los nuevos millonarios como por los altos funcionarios gubernamentales. Un 10% de los 16 millones de habitantes de la capital ya posee automóvil.

En los imponentes centros comerciales se pueden ver las últimas colecciones de Hugo Boss, Pierre Cardin, Frendi, Guy Laroche y otras casas de alta costura, antes de que sus modelos se estrenen en Milán, París o Nueva York, y están siendo comprados por los propios chinos que se han revelado como consumidores exigentes. Si bien estos bienes están reservados para una pequeña minoría, gracias a la gigantesca industria de la piratería, los chinos producen un porcentaje de bienes por encima de los pedidos de sus clientes, y luego los venden en China y en el mercado negro internacional por una fracción de su valor. Esto hace que aún en barrios pobres de Beijing la gente calce trajes con corte Armani y de otras marcas famosas.


No todo es color de rosas

Cuento chino: “El sector estatal de la economía, es decir, el sector económico de propiedad socialista de todo el pueblo, es la fuerza rectora de la economía nacional” (artículo 70 de la Constitución de la República Popular China).

Este impresionante auge económico ha sacado de la pobreza a 250 millones de habitantes. El estado chino actualmente controla cerca del 20% del producto bruto nacional, cerca del 70% está en manos privadas y un 10% en empresas colectivas.

Los millones de empresas privadas chinas siguen creciendo y han logrado una importante inserción en el mundo globalizado. Por ejemplo, la localidad de Zengcheng es conocida como la “capital de los Jeans” ya que produce un tercio de los jeans del mundo para 60 diferentes marcas internacionales. General Motors en la actualidad produce mas automóviles y camiones en China que en los EEUU. Los iPhone y iPad de Apple, los bienes de consumo baratos de Walmart y de varias otras multinacionales son hechos en China por subsidiarias gestionadas por empresas extranjeras que dan empleo a mas de 20 millones de trabajadores chinos y que conforman complejas cadenas de suministro para corporaciones internacionales.

Sin embargo esta bonanza económica no ha llegado en forma pareja a los 1300 millones de chinos, sino que se ha concentrado generalmente en la costa donde los emporios industriales tienen su sede. Los 700 millones de chinos que viven en el sector rural apenas acceden en su conjunto al 11% de la riqueza generada por el gigante asiático y los habitantes de las urbes ganan en promedio 3,3 veces más que los de las zonas rurales, convirtiendo a China en uno de los países menos igualitarios del mundo.

Aún para la mayoría de los privilegiados que viven en las ciudades, el consumo se limita a comida, ropa y en algunos casos celulares. Como en la revolución industrial en Inglaterra o en las primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos, la desigualdad va en aumento. El trabajo infantil es tan común que no llama la atención, el horario de trabajo rara vez es de menos de 12 horas diarias y millones de trabajadores viven hacinados en dormitorios comunes, turnándose para dormir en las mismas camas que dejan libres sus compañeros.

Se calcula que 1 de cada 10 habitantes de las ciudades está desempleado, y el gobierno chino, que no permite el más mínimo reclamo salarial, tiene la facultad de despedir trabajadores y cerrar empresas ineficientes sin que los afectados puedan ejercer derechos tales como el de asamblea y mucho menos el de huelga.

La salud y la educación superior no son gratuitas en el estado comunista. Un 40% de la población urbana y un 70% de la rural no tiene ningún tipo de seguro médico y como consecuencia no puede disponer de atención médica cuando se enferma o debe ser internado. Los estudiantes universitarios, excepto los pocos que tienen becas, deben pagar por sus estudios cifras que no tienen nada de simbólicas.

¿Un cambio en el horizonte?

El moderno capitalismo chino conserva un férreo control sobre la banca y la inversión así como en la generación de energía, dejando el resto de la economía en manos de los agentes privados y de las multinacionales como fórmula para sus resonantes logros económicos. Sin embargo se ve amenazado por la inflación y el creciente descontento de las masas trabajadoras del inmenso país.

Durante la crisis que afectó al mundo en el año 2008, China intentó disminuir sus efectos proveyendo masivos paquetes de estímulos y abriendo las compuertas del crédito para mantener la economía creciendo a buen ritmo. Estas políticas no pueden ser sostenibles a largo plazo y Beijing ya está frenando el crédito que inevitablemente desacelerará el crecimiento económico y aumentará el desempleo.

El gobierno Chino, representado por una elite dirigente del Partido Comunista, no se siente seguro ante el creciente descontento que genera el desempleo y la inflación. Además carga en su conciencia con los levantamientos de mayo y junio de 1989 cuando cientos de miles de trabajadores y estudiantes manifestaron en la plaza de Tiananmen y fueron reprimidos por la fuerza generándose miles de muertos y heridos. El Primer Ministro Weng Jiabao, durante la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular en el año 2010, minimizó los logros macroeconómicos y habló de un cambio “urgente” en el enfoque económico para fortalecer el desarrollo de la agricultura y tocó un aspecto sensible: la pobreza y la desigualdad social. Esto intenta atacar el descontento en el subsuelo de los brillos macroeconómicos que ya está generando disturbios, protestas y tensiones.


¿Experimento de los Illuminati?

La moderna China capitalista de hoy es un estado policíaco. No existe la democracia ni la libertad de prensa. El Partido Comunista Chino es el órgano rector del gobierno. Todos los periódicos son oficiales y están manejados por el Departamento de Propaganda del Partido Comunista. Y aunque son mucho más modernos y entretenidos de lo que eran los periódicos soviéticos, o de lo que son los cubanos, se dedican a resaltar los temas que le interesa difundir al gobierno, y a censurar los que no quiere que salgan a la luz.

La internet, si bien está permitida, está sujeta a una intensa censura que no permite ver a los habitantes del país asiático páginas de organismos de derechos humanos, así como los sitios de los mas prestigiosos órganos de prensa de occidente. Y aún en los casos en que si se puede acceder, se censura cualquier artículo que esté relacionado con China y que contenga las palabras “democracia” “igualdad” “Tibet”, “Taiwan” etc. También se censura en pocos minutos cualquier sitio que intente distribuir este tipo de información de manera mas o menos disfrazada.

No hay grandes problemas de delincuencia en las mega ciudades chinas. Este sorprendente indicador tiene su base en las severísimas penas con las que el gobierno castiga la delincuencia, llegando a miles de fusilamientos anuales que son utilizados como medidas ejemplares.

Este cóctel de aparente bonanza económica y seguridad ciudadana podría ser fácilmente imitable por algunos países. Por ejemplo en Latinoamérica, donde existe un creciente descontento con los logros de la democracia y el aumento de la delincuencia en las grandes ciudades, podrían surgir líderes carismáticos populistas que intentaran utilizar el modelo de democracia asiático –un capitalismo de Estado con un discurso de izquierda y sin libertades políticas- para hacerlo mas atractivo que el modelo democrático occidental.

¿Qué hay detrás de este vuelco capitalista de China que el mundo celebra y el capital globalizado acompaña?

Algunos analistas sostienen que en China se está haciendo un gran experimento Illuminati para sojuzgar los individuos mediante técnicas avanzadas de control de masas. Estas opiniones se sustentan en que, lejos de declararle la guerra al gigante asiático que crece continuamente amenazando y desplazando significativos países del orbe capitalista como Japón, el capital globalizado ha estrechado lazos con China en una dudosa y estrecha relación. En recientes declaraciones al Financial Times, el multimillonario George Soros dijo que China suplantaría a los Estados Unidos como líder del Nuevo Orden Mundial y que una nueva moneda global sería introducida para suplantar al dólar americano.

Deberemos estar atentos al rumbo de los acontecimientos y tomar en serio el surgimiento de este nuevo gigante que, sin lugar a dudas, no es un cuento chino.

sábado, 9 de julio de 2011

El Universo Holográfico

En su libro "El Universo holográfico" Michael Talbot nos desvela curiosos fenómenos que no tienen explicación para la ciencia moderna, pero que sí pueden interpretarse mediante la física cuántica o modelos teóricos como el paradigma holográfico. Según él, el universo es un gigantesco holograma, una proyección tridimensional que nuestra mente se encarga de recrear, y la realidad tangible de nuestras vidas cotidianas es realmente una ilusión, igual que una imagen holográfica. De esta manera, el tiempo y el espacio no son más que productos de nuestra manera de percibir, pero estamos tan «programados» para aceptar estos conceptos como categorías absolutas que nos cuesta incluso imaginarlo. Se basa en las investigaciones de neurobiologos y físicos como Karl Pribram y David Bohm.


Los neurobiólogos sólo han podido localizar en el cerebro las áreas correspondientes a determinadas actividades como el habla, la visión, etcétera, pero no el origen de las funciones cerebrales. Karl Pribam, neurocirujano de la universidad de Stanford, opina que no existe una zona del cerebro que abarque la memoria o la inteligencia, sino que éstas se hallan en todas las partes de dicho órgano. Como ocurre en un holograma.

Un holograma es una imagen tridimensional confeccionada con la ayuda de un láser. Para obtener un holograma, el objeto a fotografiar es bañado por la luz de un rayo láser. A continuación se hace rebotar un segundo láser contra el reflejo luminoso del primero y el patrón de interferencia resultante (el área donde se cruzan ambos láseres) es capturado de modo fotográfico. Al ser revelada, la película resultante muestra lo que parece un amasijo caótico de luces y líneas oscuras. Sin embargo, basta con iluminar la película con un nuevo rayo láser para conseguir una imagen tridimensional del objeto original. La tridimensionalidad de tales imágenes no constituye la única característica sorprendente de los hologramas. Si partimos por la mitad el holograma de una rosa e iluminamos con un láser las dos mitades resultantes, cada mitad exhibirá la imagen completa de la rosa.

Si subdividimos las dos mitades una y otra vez, cada uno de los fragmentos de película fotográfica seguirá mostrando una versión completa aunque, eso sí, más pequeña, de la imagen original. A diferencia de las fotografías convencionales, en el caso de los hologramas cada parte posee la información presente en el todo.

El holograma de Star Wars
Hoy en día casi todo el mundo ha oído hablar de los hologramas, las imágenes tridimensionales proyectadas espacialmente con la ayuda de un láser. En la actualidad, dos de los pensadores más eminentes en el mundo -David Bohm, físico de la Universidad de Londres, antiguo protegido de Einstein y uno de los físicos cuánticos más respetados, así como Karl Pribram, neurofisiólogo de Stanford y uno de los más influyentes arquitectos de la interpretación del cerebro- creen que el propio universo bien pudiera no ser otra cosa que un gigantesco holograma, una especie de imagen o estructura creada (al menos en parte) por la mente humana.

Curiosamente, Bohm y Pribram llegaron a semejante conclusión de modo independiente, a través del estudio de campos muy diferentes. Bohm se convenció de la naturaleza holográfica del universo tras muchos años de escepticismo frente a las teorías convencionales, incapaces de explicar numerosos fenómenos presentes en la física cuántica. Pribram se convenció a su vez ante la ineficacia de las formulaciones convencionales para resolver determinados enigmas neurofisiológicos. Una vez llegados a tales conclusiones, Bohm, Pribram y otros investigadores adheridos a la misma idea advirtieron que el modelo holográfico servía para explicar gran número de fenómenos, entre los que se contaban la telepatía, la precognición, la psicokínesis (la capacidad de la mente para desplazar objetos sin valerse del contacto físico), los sentimientos místicos de comunión con el universo, la sincronicidad e, incluso, las experiencias chamánicas y preagónicas. De hecho, como subrayan sus defensores, el paradigma holográfico ayuda a explicar prácticamente todos los fenómenos místicos y paranormales.

Karl Pribram
Hoy en día Pribram cree que los recuerdos no se agrupan en neuronas o pequeñas agrupaciones de neuronas, sino en estructuras de impulsos nerviosos que entrecruzan el cerebro de modo similar a como las estructuras laserianas entrecruzan un trozo de película fotográfica que contenga una imagen de naturaleza holográfica. A lo largo de varias décadas, numerosos estudios habían probado que los recuerdos no se hallan confinados en una región precisa sino que se encuentran diseminados por todo el cerebro.



La idea del "todo en cada parte" proporcionó a Pribram la explicación que había buscado infructuosamente durante tanto tiempo. Los experimentos de Lashley habían demostrado que cada porción del cerebro parece contener la totalidad de los recuerdos presentes en el cerebro. Ello llevó a Pribram a concluir que el propio cerebro debía ser una especie de holograma. ¿Cómo se almacenarían los recuerdos en un cerebro de carácter holográfico?

En esta teoría, la ciencia y la percepción de los místicos se integra. Para Pribam existe un orden espiritual en el Universo. Con su revolucionaria teoría de la mente holográfica, ha llegado posiblemente al lugar del alma.

Se inspiró en los trabajos de Karl Lashley, quien descubrió que los recuerdos no se graban en un punto aislado del cerebro, sino en una zona del mismo, de tal manera que, al extirpar parte de esa zona, el recuerdo aún podía recuperarse. Esto sugirió a Pribam la idea del funcionamiento global del cerebro y le llevó a postular que éste tiene acceso a un dominio frecuencial holístico que trasciende al espacio y al tiempo. Pero la meta de la neurobiología conservadora consiste en poder llegar a explicar que todos los procesos mentales, conscientes o subconscientes, se deben sólo a mecanismos fisiológicos y no a que exista una esencia espiritual.

David Bohm
Cierto tipo de procesos subatómicos son capaces de originar partículas esencialmente "gemelas", esto es, partículas unidas de modo igualmente misterioso, de tal forma que una de ellas registrará siempre y de manera instantánea aquello que le suceda a su gemela con independencia de la distancia existente entre ambas. De acuerdo con Bohm, la aparente conexión más rápida que la luz existente entre partículas subatómicas no es otra cosa que la expresión de un nivel más profundo de la realidad todavía desconocido para nosotros, un nivel holográfico. En términos holográficos, del mismo modo que cada parte del holograma contiene la información relativa al todo, cada miembro de una pareja de partículas gemelas contiene la información relativa a la pareja completa.

Bohm prescinde de misteriosas señales de comunicación y sostiene que las partículas subatómicas pueden registrar de modo instantáneo lo sucedido a sus semejantes con el argumento de que la supuesta lejanía entre ellas no es más que una ilusión. Su hipótesis afirma que, en algún plano más profundo de la realidad, dichas partículas no constituyen entidades diferenciadas sino que son una extensión del mismo todo fundamental. Esta hipótesis, sin embargo, no encaja con la teoría de la relatividad formulada por Einstein. Según esta teoría, no existe señal o comunicación alguna capaz de trasladarse a mayor velocidad que la luz. Dado que superar la velocidad de la luz equivale a traspasar la barrera temporal, el propio Einstein se negó siempre a creer en la existencia de semejante conexión entre partículas.

Pribram concluyó que el universo es un holograma mientras trataba de solventar la cuestión de cómo y dónde se almacenan los recuerdos en el cerebro.

En un universo en el que los cerebros individuales constituyeran partes indivisibles de un mismo holograma primordial y en el que todo se hallaría conectado de manera holográfica la telepatía podría ser, simplemente, la puerta de acceso al nivel holográfico. Dicho con otras palabras, en un universo que fuese un holograma, nuestro cerebro, y de hecho cada neurona y cada átomo de nuestro cerebro, de algún modo contiene el universo entero, al mismo tiempo que todos formamos parte de una mente global. La frase del poeta William Blake relativa a que el universo puede ser descubierto en un simple grano de arena se convertiría en una verdad literal. Por consiguiente, la capacidad de un cerebro de acceder a la información de otro cerebro no sería ya un problema, puesto que cada cerebro contendría ya la información de todos los demás cerebros.

Bibliografía:

"El universo holográfico" autor: Michael Talbot

"El paradigma holográfico" opiniones de Wilber, Bohm, Pribram y Weber

"Misticismo y física moderna" autor Michael Talbot

Artículo de Michael Talbot en la web: www.artfutura.org


jueves, 30 de junio de 2011

El Hinduismo - Una visión de la realidad

Es notable como algunas de las interpretaciones de la física de las partículas - física cuántica - se parecen notablemente a las descripciones del universo que fueron escritas hace miles de años en los libros sagrados venerados en la India.

En el post "Einstein se equivocó" veíamos como el físico John Bell había resuelto la paradoja EPR con la que el genial Albert Einstein había dejado constancia de su rechazo al entrelazamiento cuántico (fenómeno que implica que dos partículas intercambien información entre ellas instantáneamente sin importar lo alejadas que estén en el espacio o el tiempo). Las consideraciones teóricas de Bell y la posterior comprobación empírica de Alain Aspect de la no-localidad de la materia, es decir que todas las partículas interactúan entre sí sin importar factores como espacio o tiempo, obligan a la ciencia moderna a admitir la posibilidad de la existencia de fenómenos como la telepatía o la telekinesis y extrañamente validan la concepción del universo descripta por los antiguos Vedas en los albores de las civilizaciones humanas.

Una vez demostrado por la ciencia esta notable cualidad de la materia, si tenemos en cuenta que toda la materia del universo estuvo condensada en un punto inicial que dio paso al Big Bang y a la posterior formación del universo conocido, podríamos afirmar que todos estamos entrelazados.

A continuación les ofrezco una interesante explicación de la filosofía hindu que espero que lean atentamente para extraer sus propias conclusiones sobre la base de una mente abierta a nuevas interpretaciones de la materia y la realidad.

"Si todos los habitantes de este planeta fuésemos sordos, daríamos por hecho que el mundo es un lugar silencioso, sin embargo, ser sordo no hace a la realidad muda. Esa es la trampa que nos tienden los sentidos. Tendremos que empezar a desconfiar de ellos".


Para entender cualquiera de las cuatro filosofías siguientes -Hinduismo, Taoísmo, Budismo y Budismo Zen- es importante darse cuenta que son religiosas en esencia. El principal objetivo de ellas es la directa experiencia mística de la realidad y ya que esta experiencia es religiosa por naturaleza, son inseparables de la religión. Más que para cualquiera de las otras tradiciones orientales, esto es verdad para el Hinduismo, donde la conexión entre filosofía y religión es particularmente fuerte.


El Hinduismo no es realmente una filosofía, ni tampoco es una religión bien definida. En realidad es, un organismo socioreligioso enorme y complejo, que integra a innumerables sectas, cultos y sistemas filosóficos e incluye variados rituales, ceremonias y disciplinas espirituales, como también la veneración de numerosos dioses y diosas.

El origen espiritual del Hinduismo se encuentra en las Vedas, colección de escrituras antiguas escritas por sabios anónimos, los llamados profetas Védicos. Hay cuatro Vedas, la más antigua de ellas es el Rig Veda. Escrito en sánscrito antiguo, el idioma sagrado de la India, las Vedas se han mantenido como la más alta autoridad religiosa para muchas de las secciones del Hinduismo. Cada una de las Vedas consiste de varias partes que fueron compuestas en diferentes períodos, probablemente entre 1500 y 500 años a.C. La parte más reciente es la llamada Upanishad que contiene la esencia del mensaje espiritual del Hinduismo. Ha guiado e inspirado a los sabios hindúes en los últimos 25 siglos de acuerdo al consejo dado en sus versos:

“Tomando como un arco el gran arma del Upanishad,

debes de colocar sobre él una flecha afilada por la meditación.

Estirarlo con un pensamiento dirigido a la esencia de Aquello

Y penetrar, amigo mío, aquel Imperecedero como el blanco”

La base de todo el Hinduismo, es la idea de que la plétora de cosas y eventos que nos rodean no son sino diferentes manifestaciones de la misma realidad última. Esta realidad, llamada Brahmán, es el concepto cohesionador que le da su carácter de unidad al Hinduismo, a pesar de la veneración de variados dioses.

Brahman, la realidad cúspide, final, se entiende como el “alma” o esencia interior de todas las cosas. Es infinita y más allá de cualquier concepto; no puede ser comprendida por el intelecto ni puede ser adecuadamente descrita con palabras: “Brahman, sin comienzo, supremo: más allá de lo que es y más allá de lo que no es” “Incomprensible es aquella Alma Suprema, ilimitada, no nacida, no puede racionalizarse, impensable”. Aun así la gente quiere hablar sobre esta realidad y los sabios hindúes con su característico gusto al mito se han imaginado Brahman como divino y hablan sobre Aquello en un lenguaje mitológico. A los diversos aspectos de lo Divino se les ha dado distintos nombres de variados dioses venerados por los hindúes, pero las escrituras dejan muy en claro que no son más que reflejos de una única realidad última:

“Esto que la gente dice, “¡Venera este Dios!, ¡venera aquel Dios!” uno tras el otro, esto es realmente la creación de él -de Brahman- Y él mismo es todo los dioses.

La manifestación de Brahman en el alma humana se llama Atman, la idea que Atman y Brahman, el individuo y la realidad última, son uno, es la esencia del Upanishad.

Aquel que es la más fina esencia, todo este mundo lo tiene como su alma. Esta es la realidad. Este es Atman. Aquel eres tú”.

Imagen de Brahma o El Absoluto
Tema recurrente en la mitología hindú es la creación del mundo a través del auto-sacrificio de Dios “sacrificio” en el sentido original de “hacer sagrado” y así Dios se transforma en el mundo que, al final, nuevamente se transforma en Dios. Esta actividad creadora de lo Divino se llama lila, el juego de Dios, y el mundo se considera una etapa de la obra teatral divina. El mito de lila, como la mayoría de la mitología hindú, tiene un fuerte sabor mágico. Brahmán es el gran mago que se transforma en el mundo y realiza este acto con su “poder creador mágico”, que es el significado original de maya en el Rig Veda. La palabra maya, uno de los términos más importantes en la filosofía hindú, ha cambiado de significado a través de los siglos. Desde “poder” o “fuerza” del divino acto o mago, se transformó en el estado psicológico de cualquier persona bajo el hechizo de la obra teatral mágica. Mientras confundamos la infinidad de formas de la divina lila con la realidad, sin percibir la unidad de Brahman dentro de todas estas formas, estamos bajo el hechizo de maya.

Por lo tanto, maya, no significa que el mundo es una ilusión, como equivocadamente se dice. La ilusión meramente se encuentra en nuestro punto de vista, si pensamos que las formas y estructuras, cosas y eventos, que nos rodean son realidades de la naturaleza, en vez de darnos cuenta de que ellos son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir y categorizar. Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el territorio.

En la visión hindú de la naturaleza, por lo tanto, todas las formas son relativas, fluidas, el siempre cambiante maya, conjurado por el gran mago de la divina obra teatral. El mundo de maya cambia continuamente pues el divino lila es una obra rítmica y dinámica. La fuerza dinámica de la obra es karma, otro concepto importante del pensamiento hindú. Karma significa “acción”. Es un principio activo de la obra, la acción total del universo, donde todo está dinámicamente conectado con todo el resto. “Karma es la fuerza de la creación, de la cual todas las formas obtienen su vida”.

Símbolo del OM, unidad entre lo físico y lo espiritual
El significado de karma, como el de maya, ha sido bajada desde su nivel cósmico original al nivel humano, donde ha adquirido un sentido psicológico de nuevo. Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el conjuro de maya y pensamos que estamos separados de nuestro ambiente y que podemos actuar independientemente, estamos atados por karma. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto.

“Toda acción sucede en el tiempo por la interrelación de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su engaño egoísta piensa que él mismo es el actor.

Pero el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y las acciones, ve como algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y por ello deja de ser su esclavo”.

Liberarse del conjuro de maya, romper las ataduras de karma, significa darse cuenta de que todo fenómeno que percibimos con nuestros sentidos son parte de la misma realidad. Significa experimentar, completamente y personalmente, que todo, incluyéndose uno mismo, es Brahman. Esta experiencia es llamada moksha, o “liberación” en la filosofía hindú y es una parte de la esencia del hinduismo.

El hinduismo mantiene que existen innumerables maneras de liberarse. Nunca se esperaría que todos sus seguidores lograran acercarse a lo divino de la misma manera y por ello provee diferentes conceptos, rituales y ejercicios espirituales para diferentes modos de conciencia. El hecho que muchos de los conceptos o prácticas sean contradictorias no preocupa en lo más mínimo a los hindúes pues ellos ya saben que Brahman está más allá de conceptos e imágenes. Debido a esta posición se explica la gran tolerancia que es característica del hinduismo.

El yoga, un camino espiritual
Entre las formas de lograr la liberación se encuentra el yoga, palabra que significa “colocar un yugo”, “unir” y que se refiere a la unión del alma del individuo a Brahman. Para el hindú común, la forma más popular de acercarse a lo Divino es venerarlo en la forma de un Dios o Diosa personal. La fértil imaginación hindú ha creado literalmente miles de deidades que aparecen en cientos de manifestaciones. Tres de los más venerados en la India actualmente son Shiva, Vishnu y la Madre Divina.

La mente occidental se confunde fácilmente con el número fabuloso de dioses y diosas que pueblan la mitología hindú en sus variadas apariciones y encarnaciones. Para entender como los hindúes pueden desenvolverse entre esta multitud de deidades, debemos entender la actitud básica del hinduismo de que en la sustancia todas estas divinidades son idénticas. Son todas manifestaciones de la misma realidad divina, reflejan diferentes aspectos del infinito, omnipresente y finalmente incomprensible Brahmán.

Extraido de "La Página de la Vida" http://www.proyectopv.org/

martes, 24 de mayo de 2011

Reiki: un deseo, paz y claridad mental

En el transcurso de la vida atravezamos los momentos mas diversos, no es ninguna novedad.
Sentimos las alegrías mas enormes y también de las otras, grandes tristezas.

Cuando llega la tristeza nos preguntamos muchísimas cosas, entre ellas, qué es lo que debemos aprender.
El problema es cuando no cesa el pensamiento, y se desata una batalla en nuestra mente.

De esa forma conocí el Reiki.
Aquella noche pedí paz y claridad mental.
El Reiki es un método de sanación que abre canales.
Nos permite hacer fluir la energía que está dentro nuestro.
Consta de cuatro o más encuentros dónde se trabaja desde diferentes lugares.
En primer lugar el cuerpo, luego la mente, el alma y finalmente el espíritu.
Durante ese proceso se experimentan diversas sensaciones y se hace un ejercicio constante para situarse en el ahora.

Gracias a ello es que se aprende a prestar atención a diferentes alarmas que muchas veces se encienden y son ignoradas.
Se aprende a convivir con uno mismo, con quienes nos rodean y se reciben herramientas para modificar lo que nos incomoda.
Es tan inmensa la energía que entra en movimiento..y sin duda "uno atrae lo que es".
Es un proceso en el cuál sucesos insólitos suceden, nos sorprendemos muchísmo pero al mismo tiempo se logra vencer miedos.

Pero sobre todas las cosas, se consigue ese deseo que te ha llevado hacia el Reiki.

                                                                                    Leticia Alcalá Rubí

domingo, 22 de mayo de 2011

El Convento Franciscano de Cairú debe ser restaurado

O Pelourinho
Recostada sobre una formidable bahía donde se ha escrito la historia de la colonización portuguesa en América, respira emoción la ciudad de Salvador. Su fundación se remonta casi a quinientos años de epopeya y su magia y encanto ha trascendido las fronteras del Brasil llegando al mundo a través de juglares como Jorge Amado y Carybé, argentino de nacimiento pero bahiano por adopción, y también el cantautor Dorival Caymmi, trilogía de ilustres que guiados por la fuerza de la tierra pulieron la gema y la presentaron al mundo como la Capital da Alegría de ese pujante Brasil donde la industria y las finanzas son manejada por descendientes de europeos, y la cultura y manifestaciones populares por mulatos y negros que forman el alma de la nación.

Barra del Río do Inferno en Boipeba
Al sur de la capital, desafiando al Océano Atlántico, se encuentra un bello archipiélago integrado principalmente por las islas de Tinharé, Boipeba y Cairú, hermoso paraíso tropical donde las playas de arena blanca se confunden con el horizonte acunadas por un verde y trasparente océano y una lánguida e inmóvil línea de coqueiros mecidos por el viento. Muy cerca de las piscinas naturales de Moreré, donde se puede apreciar la colorida exuberancia de la vida submarina que prolifera entre los corales costeros, el viajero se encuentra con la desembocadura del Rio do Inferno, que más que un río es un brazo de océano atrapado entre las islas de Tinharé y Boipeba. Unos metros más allá de su barra está el pequeño poblado de Velha Boipeba, donde sus poco más de tres mil habitantes parecen participar de una colectiva siesta tropical. Es la favorita de los turistas que huyen del bullicioso ritmo de vida del Morro do Sao Paulo afamado centro turístico que sacó al archipiélago de su anonimato impulsándolo hacia arriba en las listas de preferencias de paraísos tropicales para turistas de todo el mundo, que se encuentra exactamente del otro lado de la isla de Tinharé.

Adentrándonos en el Río do Inferno vemos como las aguas van perdiendo su transparencia oceánica para tomar un color oscuro producto de los manglares que bordean su cauce, verdaderos pantanos cenagosos donde prolifera una vigorosa fauna y flora local. Al llegar a un recodo del camino y donde el estuario ya tomó el nombre de Río Cairú, se divisa el Posto das Ostras, famoso ya por la degustación de ostras pescadas por los pobladores en el río. Un miserable villorrio rodeado de cocoteros donde el tiempo se transforma y las prioridades del mundo cambian. Dona Suzeane, hija y nieta de los antiguos pobladores de Canavieiras, que así se llama el lugarejo, comanda un negocio de venta de ostras a los turistas en una gran balsa que flota sobre las oscuras aguas del río. Ella es analfabeta, pero sin necesidad de un master en economía y globalización, ya descubrió los beneficios del fast food y vende ostras en solo dos modalidades: cruda con limón y grelhada con queso, palmito y orégano. “Os homens aquí nao trabalham, aquí trabalha a mulher, eles estao por ahí deitados…” dice sonriendo y señalando las casas cercanas al río. Los trescientos cincuenta pobladores se conocen entre ellos, y en general se dedican a la pesca. Sus hijos van a la escuela de Cairú, cuenta orgullosa, y casi sin quererlo revela su secreto sueño de que continúen sus estudios en Salvador. Los negocios han ido bien, la llegada de turistas es siempre creciente, y Dona Suzeane, mientras abre ostras, sueña con un futuro distinto para sus pequeños…


Al continuar el recorrido fluvial se llega al poblado de Cairú, sobre la isla del mismo nombre y cuyo puerto está flanqueado de numerosos jóvenes dispuestos a trabajar de guías para los viajeros. Cairú fue fundado por los Portugueses en 1608 con el nombre de Nossa Senhora do Rosario de Cairú, es el único municipio-archipielago del Brasil y constituye el centro administrativo de las islas. Allí vive Valdir desde hace tres años. Estudió una licenciatura de turismo en su Minas Gerais natal y una vez recibido fue atraído a la capital del archipiélago por la belleza y el potencial del lugar. Puso un negocio de comidas pero las cosas no funcionaron como se esperaba y tuvo que cerrar las puertas. Por intermedio de conocidos en la Orden Franciscana consiguió trabajo como guía en el Convento. Espera que la llegada de turistas crezca lo suficiente para reabrir su restaurante donde invirtió ahorros y sueños. El recorrido comienza anodino y sin ganas, pero a medida que las preguntas demuestran interés, Valdir se transforma y explica, gesticula, nos transporta hacia el pasado haciendo consideraciones sobre la importancia de la Iglesia que se constituye en la primera manifestación del barroco luso-brasilero, doblemente pionera ya que fue construida en 1654 por orden de la corona portuguesa aún antes que el estilo apareciese en Portugal. Muestra orgulloso el fino acabado azul y blanco de los azulejos que rodean el patio y la imponente obra en mármol blanco portugués donde se plasma el clásico cordón de la Orden Franciscana cuyos tres nudos representan el ideal de castidad, pobreza y obediencia, junto con el escudo de armas de la casa real portuguesa, bajo cuyo auspicio se ejecutó la gran obra. Tanto la fachada como el interior de la capilla están colmados de andamios y las obras de reconstrucción de la dañada Iglesia se vienen llevando a cabo desde hace dos años, con distinta intensidad, financiados por importantes empresas como Petrobras y Bradesco.

Arrodillado en el jardín interior y muy atareado trabajando laboriosamente la tierra se encuentra Frei Joaquim, hombrecito de pequeña estatura y avanzada edad. Sonríe mientras acomoda sus lentes y al saber que somos uruguayos dice que en este año han visitado el convento veintiocho compatriotas, acompañando el sorprendente guarismo con un movimiento de cabeza. Nacido en Recife hace ya muchos años, comparte con Frei Dieter, de origen alemán, la responsabilidad de llevar adelante el convento. Añora sus años en su tierra donde los viernes después de clase conducía a los jóvenes a retiros espirituales en la casa franciscana de Sao José de Coroa Grande. Desde hace veinte años que llegó a Cairú y desde entonces abogó por la reconstrucción de la fachada y el interior del convento, bastante destruidas por la acción del tiempo. Hace dos años las obras comenzaron y aún hay mucho por hacer. Frei Joaquim sueña con que la vieja Iglesia restaurada seduzca a una mayor cantidad de turistas y entonces, si Dios lo quiere, la importancia del lugar atraiga algún Frei joven que pueda continuar la obra franciscana en Cairú, ya que él siente que le quedan pocas fuerzas.

El Convento Franciscano de Cairú debe ser restaurado, muchos sueños dependen de ello….

miércoles, 4 de mayo de 2011

Salsipuedes - Genocidio de la nación Charrúa

   "Venía
     no se sabe de donde.
     Usaba vincha como el benteveo,
     y penacho como el cardenal. 
    Si no sabía de patrias sabía de querencias
  .............................................
                                
     No sabía reír ni sabía llorar;
     bramaba en la pelea como los pumas
     y moría sin ruido, cuando mucho
     con un temblor de plumas,
     como mueren los pájaros"
          
                       Fernán Silva Valdes

Poco se habla, poco se esucucha sobre la “Matanza de Salsipuedes”. Nada casual, había que borrarlo, era necesario olvidarlo.

Cómo se iba a dar a conocer aquella emboscada; donde el General Fructuoso Rivera diera la órden, apretando el gatillo en la cabeza de Sepe, junto a sus tropas, de exterminar a la nación Charrúa. Asesinando hombres mujeres y niños.

Pero no se habla, no se recuerda. Sin embargo la “memoria” de quienes si lo supieron escuchar, lo sufre, lo recuerda año a año. Fue hace cuatro años que escuché una docente decir, que nuestro pueblo no solo tiene desaparecidos de la dictadura sino que nuestros primeros desaparecidos fueron los Charrúas. Esa frase fue suficientemente movilizadora para comenzar un camino de aprendizaje, de concientización, de una búsqueda respetuosa hacia nuestras raíces.

Como docente de primaria intento acercar la historia desde ese lugar, dejando una chispa.

Este año junto a un grupo indigenista tuvimos la suerte de acampar a orillas del “Arroyo Salsipuedes” dentro del monte; ubicado en el departamento de Tacuarembó. Compartimos la historia alrededor de un fogón, recorrimos el lugar, nos bañamos en las aguas del arroyo, supimos disfrutar el encontrarnos y a su vez respetar ese lugar sagrado.

Estando allí fue más sencillo comprender los hechos, la estrategia del General Rivera, la manera de descartar los cuerpos. Es muy movilizante ver los “pasos” del arroyo por donde cruzaron las tropas, la espesura de ese monte rodeado de campo abierto donde era imposible que quienes pudieron escapar no fueran encontrados.


Además caminar por “El Potrero” lugar donde desensillaron los caballos aquél 11 de abril. Pararse frente a la laguna y contemplar los camalotes que florecen sobre los restos de aquellos pobladores.

Comprendemos que no siempre se puede vivir la historia desde el mismo escenario por razones obvias. Sin embargo, los medios de comunicación y el boca en boca nos permiten mantener viva la conciencia del Genocidio Charrúa.

                                                                                       Leticia Alcalá Rubí