La prospectiva es conocida como el estudio del porvenir, es una disciplina que practica estudios sistemáticos sobre el futuro con el objeto de aportar datos en el proceso de toma de decisiones, intenta disminuir el margen de incertidumbre en el mediano y largo plazo ( Labbé 1983).
La Prospectiva es conocida como el estudio del futuro. Tiene su origen en la inseguridad que representa para el ser humano la incertidumbre de un porvenir que le es desconocido.
La prospectiva tiene como objeto generar insumos para el proceso de toma de decisiones, se distingue de la utopía y de la ciencia ficción por encarar el futuro como devenir es decir como proceso histórico.
Para Arocena se distingue de la adivinación, de la profecía y de la futurología porque no hace predicciones, sino que hace previsiones, conjeturas.
A partir de la segunda guerra mundial la prospectiva sufre un fuerte impulso y desarrollo por el mundo, Francia es uno de los países donde tiene mayor proyección, es allí que Bertrand de Jouvenel (Politólogo y Filósofo) funda la revista “Futuribles” y escribe su famoso libro “De la Conjetura” .
En los años 60 EEUU y Gran Bretaña se integran a esta disciplina y empiezan a hablar de pronósticos “Forecasting”. En EEUU los partidos Demócrata y Republicano fundan distintos institutos (“think-tank”) vinculados a la prospectiva . Italia ha hecho también aportes importantes (“Pensare il Futuro”) en esta materia.
Los años 70 fueron muy importantes para la prospectiva, se funda el club de Roma (red de estudiosos interdisciplinarios, economistas, historiadores, politólogos etc.) para prever el futuro y hacer estudios de anticipación. Hizo grandes informes mundiales de mediano plazo, construyó modelos de sociedades , el primer informe anunció el agotamiento de los recursos del planeta , el segundo recomendó cuidar el medio ambiente y hacer desarrollo sustentable.
Para hacer un estudio prospectivo hay que definir previamente algunas condiciones:
1) Focalizar y fijar el tema sobre el cual vamos a trabajar. No se puede hacer prospectiva sobre un proceso difuso, hay que delimitar el tema.
2) Debemos definir escenarios. Para Mojica (1992) el escenario prospectivo, constituye una imagen conjetural, es un método que a través de distintas técnicas describen una situación futura y la secuencia de eventos que permiten pasar del origen al futuro.
El método de escenarios presenta alternativas así como problemas y oportunidades asociadas a ellas, tiene en cuenta objetivos y además posibles acciones para solucionar los problemas. Un escenario no es una realidad futura, es solamente una forma de representarla.
Para Rivera(1997) los distintos autores no llegan a un consenso preciso, pero teniendo en cuenta la base conceptual, se pueden definir dos categorías, los escenarios probables y los alternos.
Los probables (o tendenciales) se obtienen a partir de técnicas de previsión “forecasting” utilizando el método Delphi que busca identificar tendencias.
Los escenarios alternos señalan otro tipo de situaciones que se pueden producir, los escenarios son más construibles que previsibles. Estos escenarios se subdividen en dos subcategorías, los Contrastados que son pesimistas, es un visión negativa del futuro, y los Normativos, que contrastan porque son optimistas, representan el escenario deseable. Es importante recordar que el diseño de escenarios no reemplaza el proceso de planificación, simplemente cumple la función de un instrumento usado para tomar decisiones y no para realizar adivinación.
El diseño del escenario no divina el futuro, permite identificar variables sobre las cuales se puede trabajar para alcanzar el futuro teniendo en cuenta un entorno en constante transformación.
Para Romeo Pérez no se puede prever el futuro en base a entidades inéditas, sino a partir de entidades que existieron en al pasado y todavía existen.
¿Cómo se vislumbra el futuro?
Hay tres formas de referirse al futuro, Pronósticos, Prognosis y Prospecciones.
Los pronósticos se hacen cuando se narra el futuro, identifica elementos precisos, no obstante no es un referencia rigurosa ni metódica.
La prognosis se refiere a cuando se investiga un objeto o proceso y lo explica, se habla de una cierta capacidad predictiva, es un cambio normal.
Por su parte la prospección consiste en construir escenarios. Anunciar comportamientos de determinadas variables o estructuras. Es como si alguien imaginara un escenario de teatro pero no es el que escribe la obra. Es un cambio problemático.
La definición de un asunto prospectivo incluye un problema a ser estudiado. La existencia de ese problema nos brinda un presupuesto espistemológico es una idea cognitiva del problema. La prospectiva no es más que una disciplina científica que nos ayuda a reducir la incertidumbre. Si alguien me pidiera definir en pocas palabras a la prospectiva, les respondería: “es la gestión de la incertidumbre de los escenarios futuros que posiblemente vivamos”.
Al finalizar la guerra, Japón inició la búsqueda de metodologías que le permitieran reactivar su industria, y re-descubrió la prospectiva, convirtiéndose en el primer país que emprendió con éxito su aplicación en el planeamiento de su industria manufacturera. En la actualidad, Japón ya está en su noveno Ejercicio Delphi de Prospectiva, vigente, en ese sentido la experiencia del Japón convierte a la prospectiva en una herramienta fundamental para la planificación de las políticas públicas. También Europa y Asia vienen utilizando la prospectiva en sus programas incluso hay centros de estudios dedicados al tema tales como el Institute for Prospective Technological Studies (IPTS) en Sevilla (España) y el APEC Center of Technology Foresight en Bangkok (Tailandia), respectivamente.
La compañía petrolera Royal Shell fue la primera empresa multinacional que empleó la prospectiva en sus procesos de planeamiento en 1968, e identificó un escenario futuro probable, pero muy poco deseable, que más tarde efectivamente ocurrió: la crisis del petróleo del año 1973. En el Perú, la prospectiva se viene aplicando tímidamente aún desde el año 2001, por grupo de investigadores preocupados por generar visiones consistentes del futuro del país y de sus organizaciones.
Colaboración de Pablo
viernes, 30 de marzo de 2012
martes, 6 de marzo de 2012
Alvin Tofler - La Tercera Ola
La tercera ola es un concepto de la política y sociología moderna que surge a partir de un libro publicado en 1979 por por Alvin Toffler.
El libro tiene un aire del futuro, se basa en la historia de la humanidad para describir la configuración que tomará el mundo una vez superada la era industrial, lo que significa a la vez la superación de las ideologías, modelos de gobierno, economía, comunicaciones y sociedades estructuradas alrededor de la producción centralizada, por ejemplo, el industrialismo capitalista y comunista. A pesar de tener varias décadas, el concepto expresado en muchos aspectos es bastante actual. Su lectura permite entender que procesos como la globalización están más cerca de la evolución humana o de la evolución cultural que de una conspiración de poderosos.
En suma, el libro trata del origen de los conflictos armados a lo largo de la historia de la humanidad, en relación con las tensiones y enfrentamientos producidos en medio de las transformaciones profundas de la civilización, clasificadas en “olas” por los autores, y que fueron los temas de sus libros “La primera ola”, “La segunda ola” y “La tercera ola”.
La primera ola representa a la sociedad agrícola ganadera, simbolizada por la azada, la segunda ola a la sociedad de revolución industrial, simbolizada por la cadena de montaje, y la tercera ola a la sociedad del conocimiento y de la información, simbolizada por el computador.
"Las olas son dinámicas. Cuando chocan entre sí desencadenan poderosas corrientes transversales. Cuando se chocan las olas de la historia, se enfrentan civilizaciones enteras”. ”Una vez que se entiende la teoría del conflicto de olas, se hace evidente que el mayor desplazamiento de poder que comienza a operarse actualmente en el planeta no es entre Este y Oeste o entre el Norte y el Sur, ni entre grupos religiosos o étnicos diferentes. El cambio económico y estratégico más profundo de todos es la próxima división del mundo en tres civilizaciones distintas, diferentes y potencialmente enfrentadas.”
Dice Toffler que las formas de hacer la guerra, son en cierta forma el reflejo del modo en que el hombre trabaja o genera la riqueza.
1era OLA :
“Las guerras de la primera ola ( desde el 8000AC hasta el siglo XVII) llevaban la impronta de las sociedades agrarias de la primera ola que las suscitaron, no solo en sus condiciones tecnológicas sino también en organización, comunicación, logística, administración, estructuras de remuneración, estilos de mando y supuestos culturales”. Surgen nuevas estructuras como el comercio y las primeras aldeas. El hombre comienza a abandonar su condición nómade para tomar un estilo de vida sedentario. El hombre ya no acepta el medio que lo rodea, y comienza a transformarlo. Se desarrolla la agricultura, la ganadería, los primitivos tejidos. Nace el concepto de trabajo Comienza el crecimiento demográfico. La dinámica de comunicación de la primera ola era la comunicación uno a uno. Existían escribas y mensajeros que se dirigían hacia una zona para obtener información y llevarla hacia otra.
Durante la Primera Ola la población se podía distinguir entre "primitiva" y "civilizada". Las primeras se caracterizaban por vivir en pequeños grupos y tribus y vivían principalmente de la caza y pesca. La población "civilizada" se caracteriza por trabajar principalmente por el cultivo de los suelos (la agricultura) como un elemento que desplazó las actividades de caza y pesca y que modificó las estructuras.
La principal fuente de energía era el esfuerzo físico humano, y un aprovechamiento primitivo de fenomenos naturales dependientes del sol, como el viento o las lluvias.
2da OLA ;
Surge entre los años 1650-1750, con la Revolución industrial. Esta revolución no sólo cambia la forma de producir bienes, sino la organización del mundo. El desarrollo de nuevas tecnologías hicieron que se crearan gigantescas máquinas electromecánicas.
El descubrimiento del Nuevo Mundo generó una nueva energía a la cultura y la economía de Europa en vísperas de la Revolución Industrial. El agotamiento de los bosques madereros de Gran Bretaña forzó al uso del carbón. Esto, a su vez, forzó a que los pozos de las minas fueran siendo cada vez más hondos, hasta que las viejas bombas accionadas por caballos no pudieran ya vaciarlos de agua. La máquina de vapor fue perfeccionada para resolver este problema, y ello condujo a un fantástico despliegue de nuevas oportunidades tecnológicas. La gradual difusión de ideas propias de la realidad industrial desafió a la autoridad eclesiástica y política de la época. El descenso del analfabetismo, la mejora de las carreteras y del transporte... , todo ello convergió en el tiempo e hizo que se abrieran de par en par la puertas de la Segunda Ola de cambio.
En la segunda Ola Surgen enormes centros urbanos con un área metropolitana , Aparece la máquina que reemplaza el esfuerzo humano. Nace el concepto de producción en cadena o producción en serie, Se intensifican los medios de comunicación físicos, gracias al ferrocarril, el automóvil, el barco a vapor . Nace la explotación de recursos naturales como fuente de energía o materia prima . Nace el concepto de productor y de consumidor, separando al mundo entre grandes comercios y grandes factorías. Se intensifica el crecimiento demográfico y todos los problemas que ello nos trae, hacinamiento, enfermedades, convivencia social pacífica. La producción y distribución de bienes y de información pasan a ser masiva. Según Toffler surge lo que el llama “la cuña invisible” en la sociedad, la división en consumidores y productores. La unidad económica de la segunda ola es la corporación, vale decir enormes organizaciones con gran cantidad de capital para invertir en la industria y en el comercio.
En suma algunas conclusiones sociales importantes:
1.- Proceso de Uniformización: Para el mismo fin se utilizaban los mismos procedimientos. Se estableció un sistema de leyes y reglamentos que actuaban por igual hacia todas las personas. Nacieron los estándares, los formularios, los programas de educación, etc
2.- Proceso de Sincronización: Se comenzó a utilizar el horario como esquema de organización. Entradas y salidas al trabajo o escuela a una hora determinada, y producción sincronizada con otra producción dependiente de ella.
3.- Masificacion : La producción en serie aumenta la capacidad de generar bienes, que se producían a gran escala de manera uniforme. Así, una empresa hacía galletitas para todo un país; mientras un solo diario informaba a millones.
4.- Centralización : se generaron grandes centros urbanos que concentraban toda la producción
La dinámica de comunicación de la segunda ola es la comunicación uno a varios. Con la invención de la imprenta surgen el periódico, y con él, los medios masivos de comunicación . La radio y más tarde la televisión terminan de configurar el concepto. En este período uno o unos pocos periodistas publicaban la información que consumirían miles o millones de personas.
Pero en la literatura contemporánea los filósofos y sociólogos todavía esperan por el desenlace de algunas interrogantes históricas:
¿Fue el Industrialismo un crack en la Historia, o un mero lapso de trescientos años perdido en la inmensidad del tiempo?
¿Qué fue lo que causó la Revolución Industrial?
¿Qué fue lo que lanzó a la Segunda Ola a través del Planeta?
3era OLA ;
En las últimas décadas el estado moderno atraviesa un proceso de cambios, hacia una nueva definición de sus límites y competencias, en la búsqueda de un diseño de estado que se adapte a los actuales tiempos y que resulte funcional a una creciente sobrecarga de demandas de la sociedad.
Este proceso de transformación se presenta en un mundo complejo que se mueve entre dos tendencias, por un lado la globalización ( de la economía, la información, la cultura y por tanto, de las expectativas) y por otro un proceso de “fragmentación” de la política. Se produce un defasaje o desajuste entre la territorialidad de la política (el estado) y la desterritorialización de la economía, lo que le quita los estados nacionales autonomía en el ámbito de las políticas pùblicas.
La Globalización se presenta como un proceso socio-económico que ha mundializado la economía, la cultura y la política internacional con un vértigo y una complejidad solo comparable a la Revolución Industrial, en este caso no a través de los laberintos mecánicos de la máquina de vapor sino de los sinuosos senderos digitales de la red mundial de datos internet
Volviendo a Toffler, este diría que los cambios de los últimos 40 años son "desmoralizadores", pero en realidad diría que sólo rompen paradigmas que la segunda ola nos impuso. Y anuncian que la tercera ola ya llegó y estamos cada vez más sumergidos en ella.
Hay consenso hoy dia , que la tercera ola empezó allá por 1950, lo que si no hay acuerdo es para el nombre, se le ha llamado: Posmodernidad, Posindustrialismo, Superindustrialismo, Siglo XXI, Futuro, Era de las comunicaciones, Era de la electrónica, Segunda Revolución Industrial, etcétera, y cada uno ha sido rebatido por algún otro sector, línea de pensamiento o escuela. Los Toffler lo llaman ‘Tercera Ola’, yo no me animo porque soy muy ignorante.
Bàsicamente tiene tres características :
Descentralización ; Desmasificación ; Personalización .
La humanidad se enfrenta a un salto cuántico hacia delante. Se enfrenta a la más profunda conmoción social y reestructuración creativa de todos los tiempos. Sin darnos cuenta claramente, estamos dedicados a construir una Civilización extraordinariamente nueva. Este es el significado de la Tercera Ola.
La especie humana ha experimentado hasta ahora dos grandes olas de cambio, cada una de las cuales ha sepultado culturas o civilizaciones anteriores, y las ha sustituido por formas de vida inconcebibles hasta entonces.
La Primera Ola de cambio (la revolución Agrícola) tardó miles de años en desplegarse (cerca de diez mil). La Segunda Ola (Civilización industrial) necesitó sólo trescientos cincuenta años. (1600-1950.). La historia avanza ahora con mayor aceleración aún, y es probable que la Tercera Ola inunde la historia y se complete en unas pocas décadas.
En la tercera Ola, la producción en serie es complementada con la producción en series cortas. La producción ya no se dedica a hacer decenas de miles de ejemplares de un único producto, sino cientos de ejemplares de cientos de productos.
Así encontramos productos cada vez más personalizados. En la tercera ola fundamentalmente se amplifica la fuerza mental del ser humano. Los sistemas cibernéticos, computadoras, sistemas de comunicación, internet, etc. , funcionan como amplificadores de la fuerza mental. Ej.: se pueden crear programas de computación que son capaces de crear otros programas. Un paralogismo de la segunda ola sería el torno, ya que es una herramienta que puede crear otras herramientas. La tercera ola es un libro publicado en 1979 por Alvin Toffler. Basándose en la historia de la humanidad pretende describir la configuración que tomará el mundo en el futuro, es decir una vez superada la era industrial. A pesar de tener varias décadas, el concepto expresado en muchos aspectos es bastante actual. Su lectura permite entender procesos como la globalización.
La dinámica de comunicación de la tercera ola es la comunicación varios a varios. Al igual que la producción , los medios se van desmasificando. Infinidad de revistas especializadas en temas específicos, numerosos canales de televisión por cable y satélite, la capacidad de las computadoras de comunicarse; hacen que la comunicación esté personalizada, y que el consumidor ya no se limite a tomarla "tal cual viene". Ahora el espectador puede intervenir en los diarios que lee y en los programas de televisión que mira.
(Alvin Toffler un escritor y sociólogo gringo con varios PHD , entre ellos Letras, Leyes y Ciencia, que se hizo famoso por sus teorías acerca de la revolución digital y la revolución de las comunicaciones. Empezó estudiando la tecnología y su impacto en la información. Después se dedicó a estudiar la reacción de la sociedad y los cambios que ésta sufre. Sus últimos trabajos han abordado el estudio del poder, el armamento militar del siglo XXI, las armas y la proliferación de la tecnología y obviamente el capitalismo. Entre sus libros más famosos destaco cuatro : La revolución de la riqueza, El cambio de poder, El shock del futuro y por supuesto la Tercera Ola).
Colaboración de Pablo
El libro tiene un aire del futuro, se basa en la historia de la humanidad para describir la configuración que tomará el mundo una vez superada la era industrial, lo que significa a la vez la superación de las ideologías, modelos de gobierno, economía, comunicaciones y sociedades estructuradas alrededor de la producción centralizada, por ejemplo, el industrialismo capitalista y comunista. A pesar de tener varias décadas, el concepto expresado en muchos aspectos es bastante actual. Su lectura permite entender que procesos como la globalización están más cerca de la evolución humana o de la evolución cultural que de una conspiración de poderosos.
En suma, el libro trata del origen de los conflictos armados a lo largo de la historia de la humanidad, en relación con las tensiones y enfrentamientos producidos en medio de las transformaciones profundas de la civilización, clasificadas en “olas” por los autores, y que fueron los temas de sus libros “La primera ola”, “La segunda ola” y “La tercera ola”.
La primera ola representa a la sociedad agrícola ganadera, simbolizada por la azada, la segunda ola a la sociedad de revolución industrial, simbolizada por la cadena de montaje, y la tercera ola a la sociedad del conocimiento y de la información, simbolizada por el computador.
"Las olas son dinámicas. Cuando chocan entre sí desencadenan poderosas corrientes transversales. Cuando se chocan las olas de la historia, se enfrentan civilizaciones enteras”. ”Una vez que se entiende la teoría del conflicto de olas, se hace evidente que el mayor desplazamiento de poder que comienza a operarse actualmente en el planeta no es entre Este y Oeste o entre el Norte y el Sur, ni entre grupos religiosos o étnicos diferentes. El cambio económico y estratégico más profundo de todos es la próxima división del mundo en tres civilizaciones distintas, diferentes y potencialmente enfrentadas.”
Dice Toffler que las formas de hacer la guerra, son en cierta forma el reflejo del modo en que el hombre trabaja o genera la riqueza.
1era OLA :
“Las guerras de la primera ola ( desde el 8000AC hasta el siglo XVII) llevaban la impronta de las sociedades agrarias de la primera ola que las suscitaron, no solo en sus condiciones tecnológicas sino también en organización, comunicación, logística, administración, estructuras de remuneración, estilos de mando y supuestos culturales”. Surgen nuevas estructuras como el comercio y las primeras aldeas. El hombre comienza a abandonar su condición nómade para tomar un estilo de vida sedentario. El hombre ya no acepta el medio que lo rodea, y comienza a transformarlo. Se desarrolla la agricultura, la ganadería, los primitivos tejidos. Nace el concepto de trabajo Comienza el crecimiento demográfico. La dinámica de comunicación de la primera ola era la comunicación uno a uno. Existían escribas y mensajeros que se dirigían hacia una zona para obtener información y llevarla hacia otra.
Durante la Primera Ola la población se podía distinguir entre "primitiva" y "civilizada". Las primeras se caracterizaban por vivir en pequeños grupos y tribus y vivían principalmente de la caza y pesca. La población "civilizada" se caracteriza por trabajar principalmente por el cultivo de los suelos (la agricultura) como un elemento que desplazó las actividades de caza y pesca y que modificó las estructuras.
La principal fuente de energía era el esfuerzo físico humano, y un aprovechamiento primitivo de fenomenos naturales dependientes del sol, como el viento o las lluvias.
2da OLA ;
Surge entre los años 1650-1750, con la Revolución industrial. Esta revolución no sólo cambia la forma de producir bienes, sino la organización del mundo. El desarrollo de nuevas tecnologías hicieron que se crearan gigantescas máquinas electromecánicas.
El descubrimiento del Nuevo Mundo generó una nueva energía a la cultura y la economía de Europa en vísperas de la Revolución Industrial. El agotamiento de los bosques madereros de Gran Bretaña forzó al uso del carbón. Esto, a su vez, forzó a que los pozos de las minas fueran siendo cada vez más hondos, hasta que las viejas bombas accionadas por caballos no pudieran ya vaciarlos de agua. La máquina de vapor fue perfeccionada para resolver este problema, y ello condujo a un fantástico despliegue de nuevas oportunidades tecnológicas. La gradual difusión de ideas propias de la realidad industrial desafió a la autoridad eclesiástica y política de la época. El descenso del analfabetismo, la mejora de las carreteras y del transporte... , todo ello convergió en el tiempo e hizo que se abrieran de par en par la puertas de la Segunda Ola de cambio.
En la segunda Ola Surgen enormes centros urbanos con un área metropolitana , Aparece la máquina que reemplaza el esfuerzo humano. Nace el concepto de producción en cadena o producción en serie, Se intensifican los medios de comunicación físicos, gracias al ferrocarril, el automóvil, el barco a vapor . Nace la explotación de recursos naturales como fuente de energía o materia prima . Nace el concepto de productor y de consumidor, separando al mundo entre grandes comercios y grandes factorías. Se intensifica el crecimiento demográfico y todos los problemas que ello nos trae, hacinamiento, enfermedades, convivencia social pacífica. La producción y distribución de bienes y de información pasan a ser masiva. Según Toffler surge lo que el llama “la cuña invisible” en la sociedad, la división en consumidores y productores. La unidad económica de la segunda ola es la corporación, vale decir enormes organizaciones con gran cantidad de capital para invertir en la industria y en el comercio.
En suma algunas conclusiones sociales importantes:
1.- Proceso de Uniformización: Para el mismo fin se utilizaban los mismos procedimientos. Se estableció un sistema de leyes y reglamentos que actuaban por igual hacia todas las personas. Nacieron los estándares, los formularios, los programas de educación, etc
2.- Proceso de Sincronización: Se comenzó a utilizar el horario como esquema de organización. Entradas y salidas al trabajo o escuela a una hora determinada, y producción sincronizada con otra producción dependiente de ella.
3.- Masificacion : La producción en serie aumenta la capacidad de generar bienes, que se producían a gran escala de manera uniforme. Así, una empresa hacía galletitas para todo un país; mientras un solo diario informaba a millones.
4.- Centralización : se generaron grandes centros urbanos que concentraban toda la producción
La dinámica de comunicación de la segunda ola es la comunicación uno a varios. Con la invención de la imprenta surgen el periódico, y con él, los medios masivos de comunicación . La radio y más tarde la televisión terminan de configurar el concepto. En este período uno o unos pocos periodistas publicaban la información que consumirían miles o millones de personas.
Pero en la literatura contemporánea los filósofos y sociólogos todavía esperan por el desenlace de algunas interrogantes históricas:
¿Fue el Industrialismo un crack en la Historia, o un mero lapso de trescientos años perdido en la inmensidad del tiempo?
¿Qué fue lo que causó la Revolución Industrial?
¿Qué fue lo que lanzó a la Segunda Ola a través del Planeta?
3era OLA ;
En las últimas décadas el estado moderno atraviesa un proceso de cambios, hacia una nueva definición de sus límites y competencias, en la búsqueda de un diseño de estado que se adapte a los actuales tiempos y que resulte funcional a una creciente sobrecarga de demandas de la sociedad.
Este proceso de transformación se presenta en un mundo complejo que se mueve entre dos tendencias, por un lado la globalización ( de la economía, la información, la cultura y por tanto, de las expectativas) y por otro un proceso de “fragmentación” de la política. Se produce un defasaje o desajuste entre la territorialidad de la política (el estado) y la desterritorialización de la economía, lo que le quita los estados nacionales autonomía en el ámbito de las políticas pùblicas.
La Globalización se presenta como un proceso socio-económico que ha mundializado la economía, la cultura y la política internacional con un vértigo y una complejidad solo comparable a la Revolución Industrial, en este caso no a través de los laberintos mecánicos de la máquina de vapor sino de los sinuosos senderos digitales de la red mundial de datos internet
Volviendo a Toffler, este diría que los cambios de los últimos 40 años son "desmoralizadores", pero en realidad diría que sólo rompen paradigmas que la segunda ola nos impuso. Y anuncian que la tercera ola ya llegó y estamos cada vez más sumergidos en ella.
Hay consenso hoy dia , que la tercera ola empezó allá por 1950, lo que si no hay acuerdo es para el nombre, se le ha llamado: Posmodernidad, Posindustrialismo, Superindustrialismo, Siglo XXI, Futuro, Era de las comunicaciones, Era de la electrónica, Segunda Revolución Industrial, etcétera, y cada uno ha sido rebatido por algún otro sector, línea de pensamiento o escuela. Los Toffler lo llaman ‘Tercera Ola’, yo no me animo porque soy muy ignorante.
Bàsicamente tiene tres características :
Descentralización ; Desmasificación ; Personalización .
La humanidad se enfrenta a un salto cuántico hacia delante. Se enfrenta a la más profunda conmoción social y reestructuración creativa de todos los tiempos. Sin darnos cuenta claramente, estamos dedicados a construir una Civilización extraordinariamente nueva. Este es el significado de la Tercera Ola.
La especie humana ha experimentado hasta ahora dos grandes olas de cambio, cada una de las cuales ha sepultado culturas o civilizaciones anteriores, y las ha sustituido por formas de vida inconcebibles hasta entonces.
La Primera Ola de cambio (la revolución Agrícola) tardó miles de años en desplegarse (cerca de diez mil). La Segunda Ola (Civilización industrial) necesitó sólo trescientos cincuenta años. (1600-1950.). La historia avanza ahora con mayor aceleración aún, y es probable que la Tercera Ola inunde la historia y se complete en unas pocas décadas.
En la tercera Ola, la producción en serie es complementada con la producción en series cortas. La producción ya no se dedica a hacer decenas de miles de ejemplares de un único producto, sino cientos de ejemplares de cientos de productos.
Así encontramos productos cada vez más personalizados. En la tercera ola fundamentalmente se amplifica la fuerza mental del ser humano. Los sistemas cibernéticos, computadoras, sistemas de comunicación, internet, etc. , funcionan como amplificadores de la fuerza mental. Ej.: se pueden crear programas de computación que son capaces de crear otros programas. Un paralogismo de la segunda ola sería el torno, ya que es una herramienta que puede crear otras herramientas. La tercera ola es un libro publicado en 1979 por Alvin Toffler. Basándose en la historia de la humanidad pretende describir la configuración que tomará el mundo en el futuro, es decir una vez superada la era industrial. A pesar de tener varias décadas, el concepto expresado en muchos aspectos es bastante actual. Su lectura permite entender procesos como la globalización.
La dinámica de comunicación de la tercera ola es la comunicación varios a varios. Al igual que la producción , los medios se van desmasificando. Infinidad de revistas especializadas en temas específicos, numerosos canales de televisión por cable y satélite, la capacidad de las computadoras de comunicarse; hacen que la comunicación esté personalizada, y que el consumidor ya no se limite a tomarla "tal cual viene". Ahora el espectador puede intervenir en los diarios que lee y en los programas de televisión que mira.
(Alvin Toffler un escritor y sociólogo gringo con varios PHD , entre ellos Letras, Leyes y Ciencia, que se hizo famoso por sus teorías acerca de la revolución digital y la revolución de las comunicaciones. Empezó estudiando la tecnología y su impacto en la información. Después se dedicó a estudiar la reacción de la sociedad y los cambios que ésta sufre. Sus últimos trabajos han abordado el estudio del poder, el armamento militar del siglo XXI, las armas y la proliferación de la tecnología y obviamente el capitalismo. Entre sus libros más famosos destaco cuatro : La revolución de la riqueza, El cambio de poder, El shock del futuro y por supuesto la Tercera Ola).
Colaboración de Pablo
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lunes, 5 de marzo de 2012
La física cuántica confirma que creamos nuestra realidad
Durante décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente desconoce que la mecánica cuántica, es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el pensamiento y la realidad. Que cuando creemos que podemos, en realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia.
El estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas mediante las “tomografías”. Conectando electrodos a este órgano, se determina donde se produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien sencilla: se mide la actividad eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional, como emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área corresponde esa facultad.
Estos experimentos en neurología han comprobado algo aparentemente descabellado: cuando vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando “siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál es la Realidad? “La solución es que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué sabes?”. En otras palabras, que fabricamos nuestra realidad desde la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir, mediante nuestras emociones.
La farmacia del cerebro
En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física y director del Instituto para la ciencia, la tecnología y la política pública de la Universidad Maharishi, dedicado al desarrollo de teorías del campo unificado cuántico: “hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”
En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.
Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocionales. Candance Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así: “Cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”.
Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.
Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.
La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque, como ha demostrado el Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.
Mente creadora
Los experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En palabras de Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, el comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”. Ello quiere decir que las expectativas del observador influyen en la Realidad de los laboratorios… y cada uno de nosotros está compuestos de millones de átomos.
Traducido al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas. Si una partícula (la mínima parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.
La realidad molecular
Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que nuestra mente sea capaz de crear la Realidad. “Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta cámara, Emoto fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar palabras como “Amor” o “Te odio”, encontrando un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas mientras que el odio, generaba caos.
Por último, probó a colocar música relajante, música folk y música thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las fotografías.
La explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras: armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones, nuestras palabras y hasta la música que escuchamos, influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra estructura interna está reaccionando a todos los estímulos exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas.
El valioso vacío atómico
Aunque ya los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es una realidad científica desde principios de siglo XX. La física atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo (protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo (electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas) girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen los átomos es prácticamente inexistente. En palabras de William Tyler, profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la universidad de Stanford, “la materia no es estática y predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.
En otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg, el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está envuelta, el observador no puede ser ignorado”.
¿Qué realidad prefieres?
El ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que tiene 60 átomos de cárbón) eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías. Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos explicar”.
Quizás porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.
Seguramente la teoría de los universos paralelos, origen de la de la “superposición cuántica”, es la que ha conseguido llegar mejor al gran público. Lo que viene a decir es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).
En realidad, los descubrimientos de la física cuántica vienen siendo experimentados por seres humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la espiritualidad. Según el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a la actual. En su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de al oración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta competición, sin ir más lejos. Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales. La moderna Programación Neurolingüística, usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad, por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.
La búsqueda científica del alma
En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.
Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.
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Cuadro 1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información
A cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de información por segundo. Los estudios científicos han demostrado que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?
A través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.
Cuadro 2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento
El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia.
Cuadro 3: La mecánica de la erección
La mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.
Extraído de: http://www.rafapal.com/?page_id=663
El estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas mediante las “tomografías”. Conectando electrodos a este órgano, se determina donde se produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien sencilla: se mide la actividad eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional, como emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área corresponde esa facultad.
Estos experimentos en neurología han comprobado algo aparentemente descabellado: cuando vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando “siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál es la Realidad? “La solución es que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué sabes?”. En otras palabras, que fabricamos nuestra realidad desde la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir, mediante nuestras emociones.
La farmacia del cerebro
En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física y director del Instituto para la ciencia, la tecnología y la política pública de la Universidad Maharishi, dedicado al desarrollo de teorías del campo unificado cuántico: “hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”
En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.
Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocionales. Candance Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así: “Cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”.
Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.
Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.
La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque, como ha demostrado el Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.
Mente creadora
Los experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En palabras de Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, el comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”. Ello quiere decir que las expectativas del observador influyen en la Realidad de los laboratorios… y cada uno de nosotros está compuestos de millones de átomos.
Traducido al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas. Si una partícula (la mínima parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.
La realidad molecular
Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que nuestra mente sea capaz de crear la Realidad. “Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta cámara, Emoto fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar palabras como “Amor” o “Te odio”, encontrando un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas mientras que el odio, generaba caos.
Por último, probó a colocar música relajante, música folk y música thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las fotografías.
La explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras: armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones, nuestras palabras y hasta la música que escuchamos, influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra estructura interna está reaccionando a todos los estímulos exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas.
El valioso vacío atómico
Aunque ya los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es una realidad científica desde principios de siglo XX. La física atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo (protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo (electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas) girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen los átomos es prácticamente inexistente. En palabras de William Tyler, profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la universidad de Stanford, “la materia no es estática y predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.
En otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg, el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está envuelta, el observador no puede ser ignorado”.
¿Qué realidad prefieres?
El ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que tiene 60 átomos de cárbón) eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías. Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos explicar”.
Quizás porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.
Seguramente la teoría de los universos paralelos, origen de la de la “superposición cuántica”, es la que ha conseguido llegar mejor al gran público. Lo que viene a decir es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).
En realidad, los descubrimientos de la física cuántica vienen siendo experimentados por seres humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la espiritualidad. Según el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a la actual. En su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de al oración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta competición, sin ir más lejos. Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales. La moderna Programación Neurolingüística, usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad, por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.
La búsqueda científica del alma
En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.
Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.
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Cuadro 1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información
A cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de información por segundo. Los estudios científicos han demostrado que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?
A través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.
Cuadro 2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento
El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia.
Cuadro 3: La mecánica de la erección
La mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.
Extraído de: http://www.rafapal.com/?page_id=663
Etiquetas:
Ciencia,
Física cuántica,
Realidad
sábado, 4 de febrero de 2012
Deepak Chopra - El poema eres tù
“1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.
2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.
3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.
4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.
5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.
6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.
7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.
8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.
10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”
domingo, 22 de enero de 2012
Entrelazamiento cuántico o “efecto de Dios”: el pegamento entre el espíritu y la materia
..."Yo soy sobre el abismo
el puente que atraviesa,
yo soy la ignota escala
que el cielo une a la tierra,
el puente que atraviesa,
yo soy la ignota escala
que el cielo une a la tierra,
Yo soy el invisible
anillo que sujeta
el mundo de la forma
al mundo de la idea.
anillo que sujeta
el mundo de la forma
al mundo de la idea.
Yo, en fin, soy ese espíritu,
desconocida esencia,
perfume misterioso
de que es vaso el poeta."
Gustavo Adolfo Bécquer
desconocida esencia,
perfume misterioso
de que es vaso el poeta."
Gustavo Adolfo Bécquer
El entrelazamiento cuántico, descrito como el parteaguas entre la física moderna y la clásica y también llamado "el efecto de Dios", parece servir como un cordón inmaterial que conecta todas las cosas del universo y tiende un puente entre la materia y el espíritu
Las cosas que han estado alguna vez en contacto entre sí siguen influyéndose mutuamente a distancia tras haberse cortado el contacto físico
James Frazer, La Rama Dorada.
What is LOVE?- An attempt to create quantum entanglement between two or more macroscopic sentient beings
@Akposthuman
En las últimas décadas la física cuántica ha tomado una enorme popularidad entre los no iniciados, principalmente por virar el materialismo característico de la ciencia hacia antiguas filosofías como el idealismo o religiones tan atractivas para la mente posmoderna como el budismo. Tiende un puente: la ciencia originalmente no se distingue de la filosofía: ambas buscan describir y entender la naturaleza (o el universo); la naturaleza, que en un inicio era concebida como la manifestación visible del espíritu. Es parte de la interpretación popular de la física cuántica (ampliamente criticada por científicos que en ocasiones no logran salir de la “caja”): hacer del mundo algo en lo que la mente participa o al menos algo que se parece más a lo mental que a lo inerte y meramente mecánico. A mi juicio atinadamente, el filósofo y físico de Yale Abner Shimony llamó a esta vertiente de la física “metafísica experimental”.
Cada modelo que construimos nos dice más sobre nuestra mente que sobre el universo… el universo es más grande que cualquiera de nuestros modelos… cada descripción del universo es una descripción del instrumento que utilizamos para describir el universo (la mente humana).
Entre el tesoro de rarezas que descubrió la física cuántica al penetrar en el átomo, probablemente la más significativa y maravillosa sea el entrelazamiento cuántico. Desde 1935 el físico Erwin Schrödinger notó una propiedad peculiar en la materia subatómica que llamó ”entrelazamiento” (entanglement, en inglés). Esto es, cuando dos sistemas cuánticos entran en contacto entre sí permanecen conectados instantáneamente, como si fueran parte de un todo indivisible. Schrödinger rápidamente apuntó que esta era la diferencia fundamental entre la teoría cuántica y la física clásica.
Actualmente el entrelazamiento cuántico se entiende como un proceso en el que una sola función de onda describe dos objetos separados, los cuales comparten una misma existencia no obstante lo lejos que puedan estar entre sí, como si estuvieran unidos por un cordón umbilical invisible o una onda que, en teoría, se puede propagar por todo el universo. Dos partículas que se han entrelazado tienen una descripción definida juntas, pero cada partícula por separada yace en un estado completamente indefinido: podemos decir que no existe la una sin la otra (aunque una partícula pudiera estar en las Pléyades y la otra entrando a tu pupila en la Tierra: photons that did tango, can never untangle). El entrelazamiento cuántico, que ha sido observado principalmente entre fotones, ha sido descrito por Henry Stapp en los términos de “luz gemela”, una “disposición correlacionada a responder”.
Ahora bien, este misterioso efecto de entrelazamiento a distancia difíicilmente se explica por una fuerza física que pueda viajar más allá de la velocidad de la luz para transmitir un estado cuántico entre dos partículas (de existir ciertamente se mantiene fantasmal). Bell describió esta conexión entre partículas como “no-local”, es decir que no tiene una ubicación en el espacio. Dice Nick Herbert:
Las interacciones no-locales, de existir, serían una especie de vudú de la física en el que una partícula influye en la otra, no a través de una fuerza de campo convencional, sino simplemente porque se han tocado alguna vez en el pasado distante.
Pese a observarse en el laboratorio repetidas veces este fenómeno que afecta a los bloques fundacionales de la materia que conforma a todas las cosas del universo, existe cierta reluctancia a darle importancia al entrelazamiento cuántico. Nuestra vida en el mundo macro discurre sin detenernos a pensar en lo que significa que todas las partículas que han estado en contacto entre sí tengan esta propiedad de conexión cuántica instántanea: no se nos ocurre pensar que estamos entrelazados con ciertas personas, con ciertos objetos, con ciertas ideas que siguen influyéndonos a distancia. Recientemente, sin embargo, científicos han notado que diversos fenómenos “macroscópicos” —como la fotosíntesis y la navegación de las aves— parecen estar ligados al entrelazmiento cuántico. Aún más interesante es la teoría de que nuestro ADN se mantiene unido debido a esta conexión cuántica.
Elisabeth Rieper y colegas de la Universidad Nacional de Singapur dicen que este entrelazamiento es lo que mantiene unida la doble hélice del ADN. Según el sitio Technology Review de MIT, Rieper y sus colegas usaron un modelo teórico del ADN en el que cada nucleótido consiste en una serie de electrones orbitando un núcleo cargado positivamente. El movimiento de la nube negativa es un oscilador armónico. Cuando los nucleótidos se unen para forma un par de bases, las nubes deben de oscilar en direcciones opuestas o la estructura no será estable. Rieper y sus colegas se preguntaron qué le sucedería a esas oscilaciones si los pares bases estuvieran apilados en una doble hélice. La hélice debería de vibrar y deshacerse, pero esto no sucede, ya que las oscilaciones ocurren como una serie de estados de superposición —lo que significa que oscilan en todos los estados posibles al mismo tiempo. Un entrelazmiento cuántico lo mantiene todo unido [Daily Galaxy].
Además de la teoría expuesta por los investigadores de la Universidad de Singapur, el Premio Nobel de Química Luc Montagnier publicó el año pasado un trabajo en el que sugiere que el ADN emite señales electromagnéticas que imprimen su estructura en otras moléculas, algo similar a una teleportación de información, o en otras palabras entrelazamiento cuántico. El experimento realizado por Montagnier ha generado gran controversia y poca aceptación entre la comunidad científica, de cualquier forma avanza hacia una elegante intuición —que parece reflejarse en la naturaleza. Aún menos aceptado es el trabajo del científico ruso Pjotr Garjaje quien sostiene que el ADN es similar a un Internet cósmico. Lo siguiente del libro Vernetzte Intelligenz de Grazyna Fosar y Franz Bludor (traducción de fragmentos aquí):
De hecho, Pjotr y su equipo encontraron más paralelos aún entre la genética y la informática. Especulan que la estructura del “ADN basura” (el “segundo código” similar a la gramática del lenguaje humano) y su posibilidad de modificación, se deben a que el ADN no acumula toda la información necesaria en cada momento, sino que intercambia información permanentemente (la recibe, modifica y emite), de la misma forma que lo hace una computadora conectada a la web. Cada persona sería, siguiendo esta línea argumental, un nodo de una red o sistema (como Internet) que involucraría a muchos más individuos-nodos.
Hay que aclarar que Pjotr es una figura oscura, aparentemente miembro de la Academia de Ciencias de Moscú según algunos sitios web, de quien se tiene poca información y quien cree que el ADN no solo puede modificarse a través de la interacción de rayos de luz coherente (como lásers), también a través de las palabras —de manera similar a lo que sostiene Masuro Emoto con las moléculas de agua. Aclarando esto —que nos alejamos de la ciencia establecida— la posibilidad de que el ADN de un ser vivo no solo esté en un estado de entrelazamiento cuántico con cada una de sus células, sino con otros miembros de su especie (y quizás con todo el universo), es muy interesante. Es una forma de explicar la fascinante teoría de los campos mórficos del biólogo Rupert Sheldrake, quien sostiene que existen campos de información que organizan el desarrollo de una especie y sirven con una memoria de la naturaleza —de tal forma que se pueden transmitir hábitos y mutaciones de manera horizontal, sin tener que pasar de generación a generación.
En la década de los 70 el profesor Fritz Albert Popp descubrió que esta emisión de luz, a la que llamó biofotones, se presentaba en un rango de entre 200 y 800 nm y que exhibía un patrón periódico y coherente. Popp teorizó que los biofotones son producidos por el ADN en el núcleo de las células. Esto fue demostrado en los años ochenta. El Dr. Jeremy Narby escribió en su libro The Cosmic Serpent:
Como el axis mundi de las tradiciones chamánicas, el ADN tiene una forma de escalera torcida (o una viña); de acuerdo a mi hipótesis, el ADN era, como el axis mundi, la fuente del conocimiento y las visiones chamánicas. Para estar seguro tenía que entender cómo el ADN podía transmitir información visual. Sabía que emitía fotones, que son ondas elctromagnéticas, y me acordé de lo que Carlos Perez Shuma me había dicho cuando comparó a los espíritus con ‘ondas de radio’. Una vez que prendes la radio, las puedes sintonizar. Es lo mismo con los espíritus; con la ayahuasca los puedes ver y escuchar. Así que investigué la literatura sobre fotones de origen biológico [...]
Narby formuló la hipótesis de que cuando los ayahuasqueros del Amazonas dicen comunicarse con los espíritus de las plantas, de sus ancestros o de la naturaleza, en realidad se están comunicando con el ADN de esas plantas o con su propio ADN (el cual tiene un campo holográfico) —y de esta forma obtienen información sumamente difícil de obtener por métodos de prueba y error, como fue en su momento el descubrimiento del curare. «Esta es la fuente del conocimiento: el ADN, viviendo en el agua y emitiendo fotones, como un dragón acuático escupiendo fuego».
Existe en la profundidad del misticismo humano una identidad entre el espíritu y la información, que ha sido recuperada con la física cuántica y con la era de la informática. Del gnosticismo al Internet. De Hermes a MSN. It from bit. Heisenberg escribió: “los átomos no son cosas, son solo tendencias, así que en vez de pensar en cosas, debes de pensar en posibilidades. Todos son posibilidades de conciencia”. Ervin Lazlo ha dicho que “la información es el software del universo“. Vemos hoy claramente que la información es lo que programa a la materia, lo que de alguna manera arde al interior del cuerpo (la manifestación más conspicua de aquello que llamamos alma —”el sol invisible”— es la información, el código). La versión de Erik Davis del Génesis:
En el principio era la Info, y la Info estaba con Dios, y la Info era Dios.
Davis, en su texto Images of Spiritual Information, añade: “El medio es el mensaje y el mensaje es el espíritu al interior que viene de fuera, señal y ruido cruzando las fronteras entre sí en el flujo feroz del desdoblamiento”.
Si el Logos o Espíritu en verdad es omnipresente, entonces debe de contar con los servicios de mensajería instantánea del entrelazamiento cuántico. No por nada el escritor Brian Clegg ha titulado su libro sobre el entrelazamiento cuántico “El Efecto de Dios“, como si este fuera el resultado de la materialización de la divinidad en el universo: el sello elástico de la unidad.
Según el físico Nick Herbert, el teorema de Bell revela que los hechos que experimentamos en el mundo “no pueden ser simulados por una realidad local subyacente. Cualquier realidad que se ajuste a los hechos debe de ser no-local [...]. El teorema de Bell muestra que debajo del mundanal ruido de nuestra existencia local yace oculta una realidad cuántica vudú conectada superlumínicamente que es necesaria para que este mundo ordinario opere”.
Esta realidad subyacente es lo que David Bohm llamó el orden implicado, un mar de energía del cual se desprende nuestra existencia apenas como la onda que se forma sobre la superficie de un lago cuando se lanza una piedra. Es también lo que Arthur Schopenhauer llamó el Mundo de la Voluntad (nuestra realidad explícita es el Mundo de la Representación: el Maia, la Matrix). Es también el mundo del Nagual, que expone Don Juan Matus según Carlos Castaneda y que podría ser parte de la tradición oculta tolteca. Es el mundo del Espíritu, el Brahman. El entrelazamiento cuántico parece ser el cordón umbilical (de luz comunicante) entre la dimensión de unidad divina absoluta y el mundo material de la multiplicidad, que es una falsa caída o división, ya que, por el mismo entrelazamiento cuántico, el Espíritu sigue irradiando, transmitiéndose a sí mismo a través de nosotros. In-formándonos.
Con información de Quantum Tantra y de MIT Technology Review
Extraído de: http://pijamasurf.com/2012/01/entrelazamiento-cuantico-el-pegamento-entre-el-espiritu-y-la-materia/
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jueves, 22 de diciembre de 2011
Feliz Navidad y un excelente Año 2012
Ayer fue el día mas largo del año y seguramente muchos uruguayos lo disfrutaron observando la fuerte tormenta que se abatía sobre nuestra tierra. Hoy nuevamente brilla el sol, el agua lavó simbólicamente nuestras culpas y nos aprestamos, como todos los años, como desde hace milenios, a festejar y agradecer un año mas de nuestras vidas sobre el planeta.
No sabemos por que estamos, no sabemos a que venimos, algunos pensarán que es por dinero, por la gloria, por la belleza o por el amor, pero todos los pequeños y frágiles seres humanos continúan codo con codo, a veces discutiendo, a veces matando y muriendo, este tránsito sin fin al que la naturaleza obliga a nuestra raza.
Tal vez entre tanta botella descorchada, entre tanta comida y fuegos artificiales haya un momento, pequeño pero sublime, para entender que llegamos sin nada, desnudos a esta aventura, y de la misma forma nos vamos. Debemos pues tomarnos ese momento para discernir en nuestras profundidades, que bien pueden abrevar de los arquetipos de la raza, cual debería ser nuestro destino y nuestra razón de ser propios, personales. Una vez encendida esa luz de conocimiento todos los caminos se van a volver luminosos y facilmente transitables.
En realidad lo que quiero decir es:
FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2012 PARA TODOS!!!!
martes, 6 de diciembre de 2011
CELAC: Un nuevo paso para la integración latinoamericana
Declaración fundacional del CELAC
Sin dudas que hay que saludar con entusiasmo la creación de este nueva ámbito de integración que abarca, por primera vez en la historia, a todas las naciones americanas excepto Estados Unidos y Canadá.
La pregunta que nos deberíamos hacer es la siguiente: ¿Está destinada la CELAC a ser el único organismo de integración real de las Américas, o simplemente se va a convertir en una hermosa declaración de sueños y quejas, deporte favorito de las clases políticas de Latinoamérica en los últimos doscientos años?
Es muy difícil contestar a esta pregunta cuando estamos a las puertas de un nuevo orden mundial que va a marcar a los seres humanos por lo menos en los próximos doscientos años de la vida del planeta que habitamos. Si observamos los últimos acontecimientos en perspectiva, vemos que la globalización sigue su marcha impertérrita y no es afectada por las numerosas y profundas crisis por las que atraviesa nada menos que lo que estamos acostumbrados a llamar primer mundo o mundo desarrollado.
Algunos estiman que estos largos años de crisis económica afectando a los sectores de mejor nivel de vida del planeta son producto de una manipulación del sistema económico global con la doble finalidad de expoliar a los habitantes del primer mundo de sus ahorros mediante períodos de inflación duraderos, explosión de burbujas hipotecarias – es decir cuando usted invierte su dinero, y aún mas, hipoteca su futuro con préstamos amortizables en veinte o treinta años para comprar una casa y de un día para el otro ese bien inmueble pasa a valer la mitad de lo que pagó por él – y pérdida de ahorros en caóticas corridas bursátiles que desquician al individuo común que apuesta su futuro económico en los diversos instrumentos financieros disponibles. El segundo objetivo que perseguirían los siniestros operadores en la sombra sería generar las condiciones mentales adecuadas para el desembarco de las primeras reglas explícitas de dominación mundial. Los golpeados habitantes del primer mundo, después de tantos años de escasez, desempleo e incertidumbre económica, recibirían de buen grado un “salvador” que mediante pocas pero estratégicas reglas restaurará el orden a cambio de entregar a manos de organismos internacionales parte de las libertades individuales y de los estados soberanos. Esta estrategia de dominación no es nueva para la humanidad que ya la ha sufrido muchas veces a lo largo de la historia. La novedad es que por primera vez se utilizaría a escala planetaria y habría que ver hasta donde podría llegar apalancada en el hecho de que por primera vez el nuevo modelo será único para todo el planeta, sin competencias, algo que nunca se dio en la historia. En anteriores ocasiones, a la larga, el desgaste provocado por la confrontación con otros bloques y aún la comparación con los niveles de vida de los otros bastaron para minar los sistemas, como por ejemplo en el modelo implantado en la fallecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas del siglo pasado.
La historia vuelve a repetirse
La integración americana es un viejo sueño que se remonta a los pensadores ilustrados del siglo XVIII. Tuvo su primera expresión en el pensamiento de los próceres de la independencia latinoamericana donde resaltan nombres como Bolívar y Martí. En la entonces Banda Oriental destacan también las ideas integradoras y federales de José Gervasio Artigas, prócer del Uruguay, cuya ideario federal y vocación latinoamericanista es todavía válida en nuestros días.
Sin embargo los primeros intentos reales de dicha integración surgen recién en el siglo XX, a partir de la segunda guerra mundial, y debido a dos causas principales: la polarización de las naciones en dos bandos que comienzan un largo conflicto por la supremacía, la llamada guerra fría, que duró casi cuarenta años y ocupó la casi totalidad de la segunda mitad del siglo arrastrando a todos los moradores del planeta; y la toma de conciencia de las naciones latinoamericanas de la necesidad de neutralizar de algún modo la todopoderosa influencia del gobierno de los Estados Unidos que consideraba a esta región del mundo como su “patio trasero” donde podía imponerse a sangre y fuego según le dictaban sus necesidades del momento.
Unámonos primero en pos de nuestros anhelos económicos, en pos del mercado común y después podremos ir superando las barreras aduaneras, y algún día las barreras artificiales habrán desaparecido. Que en un futuro no muy lejano nuestros pueblos puedan abrazarse en una América Latina unida y fuerte. Ello será un gran paso de avance hacia la unión política futura, como fue el sueño de nuestros antepasados.
Fidel Castro en Montevideo en 1959
Uno de los factores aglutinantes de los esfuerzos de la integración económica se creó en México en 1951 en el marco de la recientemente creada Organización de las Naciones Unidas (ONU), que favoreció la creación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), organismo que se convirtió no sólo en el principal centro generador de teorías sobre el desarrollo de la región, sino además en plataforma para la implementación de políticas económicas encaminadas al mismo fin. La CEPAL tuvo mayoritariamente un papel de racionalización que ayudó a una integración económica de las naciones, y acompañó el tránsito desde el viejo modelo de sustitución de importaciones hacia un modelo mas liberal –llamado neoliberal por algunos- donde se pudiera acelerar los procesos de intercambio económicos y maximizar el crecimiento de la región.
ALALC
En febrero de 1960, surge la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) que inicialmente agrupó a Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
El planteo para su creación fue la eliminación del bilateralismo mercantil, dando marco a una integración de muchos con muchos, eliminando aranceles y otras restricciones aduaneras mediante la elaboraron de dos listas de productos, una común y otra nacional. La común tendría carácter definitivo y en la nacional cualquier país podía pedir la revocación de las concesiones hechas a los demás integrantes del bloque.
Las numerosas cláusulas de escape previstas para los productos agrícolas y la no inclusión de nuevos productos a las listas de aranceles comunes, favorecieron a los integrantes más industrializados y poderosos. Las cifras indican que el comercio interzonal se duplicó hasta 1965, pero el 79% de las exportaciones manufactureras dentro de la ALALC eran realizadas por países como México, Brasil y Argentina, que también eran los más favorecidos por las inversiones extranjeras, mientras que en los menos industrializados predominó un déficit comercial en los intercambios dentro del bloque.
La falta de condiciones políticas y económicas de los Estados Latinoamericanos, las continuas crisis económicas, la dependencia de los países desarrollados, las crisis de la deuda externa, conspiraron para que a finales de los años setenta se pusiera fin al primer sueño consistente de lograr una integración económica al estilo europeo.
La rueda sigue girando
A raíz de las grandes asimetrías que la ALALC no pudo disimular, varios de los países del sector del pacífico se unieron en el llamado Pacto Andino – integrado por Bolivia, Perú, Ecuador, Chile y Colombia - que tenía como objetivo propiciar que sus integrantes llegaran a competir con los de mayor desarrollo relativo dentro de la asociación. Se buscaba lograr mediante la integración subregional una industrialización más equitativa e incluso crear empresas multinacionales.
Otros intentos integracionistas se realizan en 1970 con la firma del Tratado de Managua agrupando a El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua. Su meta era establecer en el plazo de 5 años un mercado común (Mercado Común Centroamericano) para impulsar el crecimiento fabril mediante la sustitución de importaciones, aunque dicho proceso no implicaba la exclusión de capitales foráneos pues la industrialización de los países del área tenía poca importancia.
En mayo de 1968 se forma la Asociación de Libre Comercio del Caribe (ALCC), cuyos miembros eran Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago y 7 territorios bajo régimen autonómico. Su objetivo era expandir y diversificar el intercambio mercantil, estimular el desarrollo equilibrado de los países miembros y dar un trato especial a los de menor desarrollo relativo.
En 1980 se produce la primera ronda de negociaciones de la llamada Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), organismo llamado a sustituir a la ALALC, donde por primera vez se incorpora a Cuba. Este intento se ve desestimulado desde el comienzo por la falta de apoyo de diversos países clave, las tremendas asimetrías económicas entre los participantes que no cuentan con mecanismos de compensación adecuados y el desarrollo de la crisis económica de la década de los 80 que desemboca en el problema de la deuda externa que obliga a ajustes estructurales en las economías de los países latinoamericanos.
Sobre fines de la década, y como consecuencia de la vuelta a la democracia en Brasil y Argentina, se sientan las bases para que surgiera entre estos países – a los que posteriormente se sumaron Paraguay y Uruguay – del Mercado Común del Sur (MERCOSUR - en guaraní se llama Ñemby Ñemunha-). Luego de un notable incremento en los tratados bilaterales entre los países integrantes en el marco de la ALADI -Uruguay tenía firmado con Brasil el Protocolo de Expansión Comercial (PEC) y con Argentina el Convenio Argentino Uruguayo de Cooperación Económica (CAUCE)-, y a favor de una fuerte intención política de integración, se firma el Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991 que puede tomarse como el paso decisivo donde se sentaron las bases para la creación del bloque económico. El MERCOSUR funciona mejor que sus antecesores ya que promueve una simultánea apertura arancelaria y una reducción en las listas de productos exceptuados del intercambio regional sin aranceles, lo que desemboca en un rápido crecimiento del intercambio regional. El incremento de la dinámica de los flujos de capital dentro de la asociación y un marcado crecimiento de la inversión extranjera que apunta a un poderoso mercado de mas de doscientos millones de habitantes y una significativa porción del PIB mundial, han promovido el desarrollo de los sectores automotriz, alimentario, petroquímico y textil fundamentalmente.
El modelo aparentemente exitoso del MERCOSUR atrajo a algunos países que pidieron su integración – Chile, Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú – y que la han obtenido generalmente en la condición de Estado Asociado.
Enunciado del Tratado de Asunción del 26 de marzo de 1991.
La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre países, el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común, la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados partes y la armonización de las legislaciones para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.
La crisis económica del principio del siglo XXI, las siempre presentes asimetrías económicas entre los estados miembros, el surgimiento de diversas políticas proteccionistas e inconvenientes prácticos de todo tipo han conspirado para que veinte años después de la conformación oficial del bloque todavía no se hayan alcanzado sus aspiraciones.
¡Suba la apuesta!
¿No bastaba el MERCOSUR, con un adecuado cambio de nombre para hacerlo inclusivo a las demás naciones del continente “no contaminadas” por el gigante del norte, para sumar en el avance de la integración regional?
Pues parece que no. Seguramente los desmedidos personalismos de nuestros beneméritos presidentes necesitaban algo más fastuoso, más altisonante acorde a sus espléndidas y renovadas figuras.
A caballo de una década de condiciones económicas sin antecedentes en los últimos cincuenta años, con un alza mundial sostenida en los precios de referencia de las materias primas, por primera vez los indicadores de la CEPAL muestran que América Latina está bajando los escandalosos índices de pobreza y miseria que nos agobiaban y esto de alguna manera da cierta libertad a los presidentes latinoamericanos para dedicar gran parte de su tiempo en reuniones de carácter social-político. El recelo y la demora de algunos parlamentos de los países integrantes del MERCOSUR en ratificar el ingreso de Venezuela al acuerdo, recelo centrado seguramente en su pintoresco y poco previsible líder Hugo Chávez, la megalomanía de alguno de los líderes mas destacados de América del Sur, acunaron la llamada Comunidad de Naciones Suramericanas, que vino a este mundo de la mano de la “Declaración de Cuzco”, firmada por doce presidentes latinoamericanos el 18 de diciembre de 2004.
Este nuevo engendro se nutrió y alimentó en las Cumbres de Brasilia (2005) y Cochabamba (2006) y tuvo una mutación a su actual nombre de Unidad de Naciones Suramericanas (UNASUR) en la cumbre realizada el 17 de abril de 2007 en la Isla Margarita. Como se puede notar, el mecanismo elegido para dinamizar la integración es la modalidad de Reuniones Cumbre anuales para impedir que el movimiento se detenga y que en la práctica es un continuo ir y venir de presidentes y comitivas a lo largo y ancho de la América del Sur.
El pequeño monstruo, favorecido por estos encuentros veraniegos en distintas capitales y fastuosos lugares turísticos del continente, continuó su marcha triunfal y desemboca en la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) mediante la sesión de la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, en Playa del Carmen – México.
Con el objetivo de crear un “espacio regional propio que una a todos los estados”, continuar con las reuniones del Grupo de Río y para hacer frente a la crisis mundial que afecta a los países desarrollados y que amenaza con envolver también a la América Latina, se ratifica este espacio en la I Cumbre de la CELAC, realizada en Caracas – Venezuela. Treinta y tres jefes de Gobierno que representan a 550 millones de habitantes y a un territorio de veinte millones de kilómetros cuadrados firman la declaración. El mundo debería tomar muy en serio este nacimiento….
No te creo nada
El alumbramiento y ratificación de la CELAC parece ser mas de lo mismo. Al menos habrá que esperar un tiempo prudencial y ver cuales son sus resultados contantes y sonantes.
Hay cosas que no están claras.
México forma parte del TLCAN, tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá.
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana tienen vigente un tratado de libre comercio con los Estados Unidos (DR-CAFTA), y otros tratados con Canadá y México a través del CARICOM.
También Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela tienen su propio bloque, llamado en este caso la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos.
La I Cumbre cerró con altisonantes declaraciones reunidas en un Plan de Acción –bajo los principios de flexibilidad y participación voluntaria- y un documento adicional con los procedimientos del mecanismo.
Se contempla crear “herramientas para la mejora del financiamiento del comercio intrarregional", así como "fortalecer capacidades internas, con políticas de mantenimiento de sólidas políticas fiscales y monetarias".
Los líderes se comprometieron a "fortalecer los mecanismos financieros regionales y subregionales y a reconocer los avances de los sistemas binacionales y regionales de compensación de pagos, créditos y financiamiento transitorio".
Otro objetivo es disminuir la "brecha de infraestructura" que caracteriza a la región, así como aumentar el crecimiento económico, mejorar el desarrollo social y reducir la pobreza.
En la entrelineas de todas estas declaraciones de intención para la posteridad y la foto familiar, hubo tiempo también para que los presidentes de Ecuador – Rafael Correa – y Panamá – Ricardo Martinelli – criticaran a los medios de información denunciando el "abuso descarado del poder informativo para someter a los Gobiernos que no actúan en función de sus intereses". También tomó la palabra el presidente de Bolivia – Evo Morales – para defender y pedir a la comunidad de naciones que lo apoye en su reclamo a Chile por la salida al mar perdida por Bolivia en ocasión de la guerra entre ambos países de finales del siglo XIX. Curiosamente este reclamo público se hace al actual presidente Sebastián Piñera uno de los pocos jefes de estado que no integran la izquierda latinoamericana y nunca se hizo sentir cuando Michelle Bachelet regía los destinos de la nación del pacífico.
José Mujica, el pintoresco y mediático presidente del Uruguay, se presentó en la Cumbre ataviado con una chaqueta del ejército venezolano. Seguramente esta estrategia persigue la intención de acaparar cámaras y generar comentarios sobre Uruguay por parte de la prensa internacional que, en acontecimientos tan numerosos y con tanta resonancia, suele ignorar la participación del pequeño país. Deslumbrado por la masiva concurrencia de jefes de estado, ataviado con la campera verde del ejército venezolano, impulsado por el carácter histórico del momento, el anciano conductor de los orientales calificó el nacimiento de la Comunidad como un paso para la “segunda independencia” de América durante su discurso en la inauguración del novel organismo. Seguramente no observó que la propia historia le estaba haciendo señas y se carcajeaba desde siglas como ALALC, PACTO ANDINO, ALCC, ALADI, MERCOSUR y UNASUR. En su propio país todavía quedan los ecos de la tremenda competencia por el ingreso de capitales extranjeros entre el Uruguay y la Argentina, que llevó a esta última a denunciar un emprendimiento finlandes para fabricar pulpa de celulosa en el tribunal de la Haya, y mantuvo cortado un puente internacional impidiendo la circulación entre ambos países durante años. No hace muchos meses que su colega, el ex presidente Tabaré Vazquez confesó que temiendo algún “endurecimiento” de la política argentina había recurrido nada menos que a George Bush buscando respaldo, y el propio gobierno que él preside se rasgó las vestiduras cuando el jefe de estado francés, Nicolás Sarkozy, incluyera al Uruguay en una violenta diatriba contra los paraísos fiscales mandatado, según se supo después, por la República Argentina nada menos. Por mas que los ayes y los estridentes gritos de distintos actores del gobierno uruguayo se hicieron oír plañideramente, no hubo ni siquiera una declaración de apoyo de sus colegas del MERCOSUR, y ante el deambular incesante de Mujica por América buscando “un palenque ande ir a rascarse “ solo se oyó a Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México, salir en su defensa.
Con semejante marco regional, esta declaración de Caracas pasa a ser también un doloroso nuevo acto del drama latinoamericano que nos ha enfrentado en guerras fratricidas, generado mezquinos reclamos, empujado hacia la miseria de nuestros pueblos mientras megalómanos ansiosos de poder acuñan sigla tras sigla y entonan discursos altisonantes buscando encandilar a las nuevas generaciones.
Basados en la trágica historia latinoamericana de integración y hasta que no se demuestre lo contrario, esta nueva sigla CELAC se inscribe dentro de la etiqueta “No te creo nada”.
| Foto familiar de los jefes de estado de América Latina y el Caribe en la I Cumbre del CELAC |
La pregunta que nos deberíamos hacer es la siguiente: ¿Está destinada la CELAC a ser el único organismo de integración real de las Américas, o simplemente se va a convertir en una hermosa declaración de sueños y quejas, deporte favorito de las clases políticas de Latinoamérica en los últimos doscientos años?
Es muy difícil contestar a esta pregunta cuando estamos a las puertas de un nuevo orden mundial que va a marcar a los seres humanos por lo menos en los próximos doscientos años de la vida del planeta que habitamos. Si observamos los últimos acontecimientos en perspectiva, vemos que la globalización sigue su marcha impertérrita y no es afectada por las numerosas y profundas crisis por las que atraviesa nada menos que lo que estamos acostumbrados a llamar primer mundo o mundo desarrollado.
Algunos estiman que estos largos años de crisis económica afectando a los sectores de mejor nivel de vida del planeta son producto de una manipulación del sistema económico global con la doble finalidad de expoliar a los habitantes del primer mundo de sus ahorros mediante períodos de inflación duraderos, explosión de burbujas hipotecarias – es decir cuando usted invierte su dinero, y aún mas, hipoteca su futuro con préstamos amortizables en veinte o treinta años para comprar una casa y de un día para el otro ese bien inmueble pasa a valer la mitad de lo que pagó por él – y pérdida de ahorros en caóticas corridas bursátiles que desquician al individuo común que apuesta su futuro económico en los diversos instrumentos financieros disponibles. El segundo objetivo que perseguirían los siniestros operadores en la sombra sería generar las condiciones mentales adecuadas para el desembarco de las primeras reglas explícitas de dominación mundial. Los golpeados habitantes del primer mundo, después de tantos años de escasez, desempleo e incertidumbre económica, recibirían de buen grado un “salvador” que mediante pocas pero estratégicas reglas restaurará el orden a cambio de entregar a manos de organismos internacionales parte de las libertades individuales y de los estados soberanos. Esta estrategia de dominación no es nueva para la humanidad que ya la ha sufrido muchas veces a lo largo de la historia. La novedad es que por primera vez se utilizaría a escala planetaria y habría que ver hasta donde podría llegar apalancada en el hecho de que por primera vez el nuevo modelo será único para todo el planeta, sin competencias, algo que nunca se dio en la historia. En anteriores ocasiones, a la larga, el desgaste provocado por la confrontación con otros bloques y aún la comparación con los niveles de vida de los otros bastaron para minar los sistemas, como por ejemplo en el modelo implantado en la fallecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas del siglo pasado.
La historia vuelve a repetirse
La integración americana es un viejo sueño que se remonta a los pensadores ilustrados del siglo XVIII. Tuvo su primera expresión en el pensamiento de los próceres de la independencia latinoamericana donde resaltan nombres como Bolívar y Martí. En la entonces Banda Oriental destacan también las ideas integradoras y federales de José Gervasio Artigas, prócer del Uruguay, cuya ideario federal y vocación latinoamericanista es todavía válida en nuestros días.
Sin embargo los primeros intentos reales de dicha integración surgen recién en el siglo XX, a partir de la segunda guerra mundial, y debido a dos causas principales: la polarización de las naciones en dos bandos que comienzan un largo conflicto por la supremacía, la llamada guerra fría, que duró casi cuarenta años y ocupó la casi totalidad de la segunda mitad del siglo arrastrando a todos los moradores del planeta; y la toma de conciencia de las naciones latinoamericanas de la necesidad de neutralizar de algún modo la todopoderosa influencia del gobierno de los Estados Unidos que consideraba a esta región del mundo como su “patio trasero” donde podía imponerse a sangre y fuego según le dictaban sus necesidades del momento.
Unámonos primero en pos de nuestros anhelos económicos, en pos del mercado común y después podremos ir superando las barreras aduaneras, y algún día las barreras artificiales habrán desaparecido. Que en un futuro no muy lejano nuestros pueblos puedan abrazarse en una América Latina unida y fuerte. Ello será un gran paso de avance hacia la unión política futura, como fue el sueño de nuestros antepasados.
Fidel Castro en Montevideo en 1959
Uno de los factores aglutinantes de los esfuerzos de la integración económica se creó en México en 1951 en el marco de la recientemente creada Organización de las Naciones Unidas (ONU), que favoreció la creación de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), organismo que se convirtió no sólo en el principal centro generador de teorías sobre el desarrollo de la región, sino además en plataforma para la implementación de políticas económicas encaminadas al mismo fin. La CEPAL tuvo mayoritariamente un papel de racionalización que ayudó a una integración económica de las naciones, y acompañó el tránsito desde el viejo modelo de sustitución de importaciones hacia un modelo mas liberal –llamado neoliberal por algunos- donde se pudiera acelerar los procesos de intercambio económicos y maximizar el crecimiento de la región.
ALALC
En febrero de 1960, surge la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) que inicialmente agrupó a Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
El planteo para su creación fue la eliminación del bilateralismo mercantil, dando marco a una integración de muchos con muchos, eliminando aranceles y otras restricciones aduaneras mediante la elaboraron de dos listas de productos, una común y otra nacional. La común tendría carácter definitivo y en la nacional cualquier país podía pedir la revocación de las concesiones hechas a los demás integrantes del bloque.
Las numerosas cláusulas de escape previstas para los productos agrícolas y la no inclusión de nuevos productos a las listas de aranceles comunes, favorecieron a los integrantes más industrializados y poderosos. Las cifras indican que el comercio interzonal se duplicó hasta 1965, pero el 79% de las exportaciones manufactureras dentro de la ALALC eran realizadas por países como México, Brasil y Argentina, que también eran los más favorecidos por las inversiones extranjeras, mientras que en los menos industrializados predominó un déficit comercial en los intercambios dentro del bloque.
La falta de condiciones políticas y económicas de los Estados Latinoamericanos, las continuas crisis económicas, la dependencia de los países desarrollados, las crisis de la deuda externa, conspiraron para que a finales de los años setenta se pusiera fin al primer sueño consistente de lograr una integración económica al estilo europeo.
La rueda sigue girando
A raíz de las grandes asimetrías que la ALALC no pudo disimular, varios de los países del sector del pacífico se unieron en el llamado Pacto Andino – integrado por Bolivia, Perú, Ecuador, Chile y Colombia - que tenía como objetivo propiciar que sus integrantes llegaran a competir con los de mayor desarrollo relativo dentro de la asociación. Se buscaba lograr mediante la integración subregional una industrialización más equitativa e incluso crear empresas multinacionales.
Otros intentos integracionistas se realizan en 1970 con la firma del Tratado de Managua agrupando a El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua. Su meta era establecer en el plazo de 5 años un mercado común (Mercado Común Centroamericano) para impulsar el crecimiento fabril mediante la sustitución de importaciones, aunque dicho proceso no implicaba la exclusión de capitales foráneos pues la industrialización de los países del área tenía poca importancia.
En mayo de 1968 se forma la Asociación de Libre Comercio del Caribe (ALCC), cuyos miembros eran Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago y 7 territorios bajo régimen autonómico. Su objetivo era expandir y diversificar el intercambio mercantil, estimular el desarrollo equilibrado de los países miembros y dar un trato especial a los de menor desarrollo relativo.
En 1980 se produce la primera ronda de negociaciones de la llamada Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), organismo llamado a sustituir a la ALALC, donde por primera vez se incorpora a Cuba. Este intento se ve desestimulado desde el comienzo por la falta de apoyo de diversos países clave, las tremendas asimetrías económicas entre los participantes que no cuentan con mecanismos de compensación adecuados y el desarrollo de la crisis económica de la década de los 80 que desemboca en el problema de la deuda externa que obliga a ajustes estructurales en las economías de los países latinoamericanos.
Sobre fines de la década, y como consecuencia de la vuelta a la democracia en Brasil y Argentina, se sientan las bases para que surgiera entre estos países – a los que posteriormente se sumaron Paraguay y Uruguay – del Mercado Común del Sur (MERCOSUR - en guaraní se llama Ñemby Ñemunha-). Luego de un notable incremento en los tratados bilaterales entre los países integrantes en el marco de la ALADI -Uruguay tenía firmado con Brasil el Protocolo de Expansión Comercial (PEC) y con Argentina el Convenio Argentino Uruguayo de Cooperación Económica (CAUCE)-, y a favor de una fuerte intención política de integración, se firma el Tratado de Asunción el 26 de marzo de 1991 que puede tomarse como el paso decisivo donde se sentaron las bases para la creación del bloque económico. El MERCOSUR funciona mejor que sus antecesores ya que promueve una simultánea apertura arancelaria y una reducción en las listas de productos exceptuados del intercambio regional sin aranceles, lo que desemboca en un rápido crecimiento del intercambio regional. El incremento de la dinámica de los flujos de capital dentro de la asociación y un marcado crecimiento de la inversión extranjera que apunta a un poderoso mercado de mas de doscientos millones de habitantes y una significativa porción del PIB mundial, han promovido el desarrollo de los sectores automotriz, alimentario, petroquímico y textil fundamentalmente.
El modelo aparentemente exitoso del MERCOSUR atrajo a algunos países que pidieron su integración – Chile, Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú – y que la han obtenido generalmente en la condición de Estado Asociado.
Enunciado del Tratado de Asunción del 26 de marzo de 1991.
La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre países, el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común, la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados partes y la armonización de las legislaciones para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.
La crisis económica del principio del siglo XXI, las siempre presentes asimetrías económicas entre los estados miembros, el surgimiento de diversas políticas proteccionistas e inconvenientes prácticos de todo tipo han conspirado para que veinte años después de la conformación oficial del bloque todavía no se hayan alcanzado sus aspiraciones.
¡Suba la apuesta!
¿No bastaba el MERCOSUR, con un adecuado cambio de nombre para hacerlo inclusivo a las demás naciones del continente “no contaminadas” por el gigante del norte, para sumar en el avance de la integración regional?
Pues parece que no. Seguramente los desmedidos personalismos de nuestros beneméritos presidentes necesitaban algo más fastuoso, más altisonante acorde a sus espléndidas y renovadas figuras.
A caballo de una década de condiciones económicas sin antecedentes en los últimos cincuenta años, con un alza mundial sostenida en los precios de referencia de las materias primas, por primera vez los indicadores de la CEPAL muestran que América Latina está bajando los escandalosos índices de pobreza y miseria que nos agobiaban y esto de alguna manera da cierta libertad a los presidentes latinoamericanos para dedicar gran parte de su tiempo en reuniones de carácter social-político. El recelo y la demora de algunos parlamentos de los países integrantes del MERCOSUR en ratificar el ingreso de Venezuela al acuerdo, recelo centrado seguramente en su pintoresco y poco previsible líder Hugo Chávez, la megalomanía de alguno de los líderes mas destacados de América del Sur, acunaron la llamada Comunidad de Naciones Suramericanas, que vino a este mundo de la mano de la “Declaración de Cuzco”, firmada por doce presidentes latinoamericanos el 18 de diciembre de 2004.
Este nuevo engendro se nutrió y alimentó en las Cumbres de Brasilia (2005) y Cochabamba (2006) y tuvo una mutación a su actual nombre de Unidad de Naciones Suramericanas (UNASUR) en la cumbre realizada el 17 de abril de 2007 en la Isla Margarita. Como se puede notar, el mecanismo elegido para dinamizar la integración es la modalidad de Reuniones Cumbre anuales para impedir que el movimiento se detenga y que en la práctica es un continuo ir y venir de presidentes y comitivas a lo largo y ancho de la América del Sur.
El pequeño monstruo, favorecido por estos encuentros veraniegos en distintas capitales y fastuosos lugares turísticos del continente, continuó su marcha triunfal y desemboca en la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) mediante la sesión de la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, en Playa del Carmen – México.
Con el objetivo de crear un “espacio regional propio que una a todos los estados”, continuar con las reuniones del Grupo de Río y para hacer frente a la crisis mundial que afecta a los países desarrollados y que amenaza con envolver también a la América Latina, se ratifica este espacio en la I Cumbre de la CELAC, realizada en Caracas – Venezuela. Treinta y tres jefes de Gobierno que representan a 550 millones de habitantes y a un territorio de veinte millones de kilómetros cuadrados firman la declaración. El mundo debería tomar muy en serio este nacimiento….
No te creo nada
El alumbramiento y ratificación de la CELAC parece ser mas de lo mismo. Al menos habrá que esperar un tiempo prudencial y ver cuales son sus resultados contantes y sonantes.
Hay cosas que no están claras.
México forma parte del TLCAN, tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá.
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana tienen vigente un tratado de libre comercio con los Estados Unidos (DR-CAFTA), y otros tratados con Canadá y México a través del CARICOM.
También Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela tienen su propio bloque, llamado en este caso la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos.
La I Cumbre cerró con altisonantes declaraciones reunidas en un Plan de Acción –bajo los principios de flexibilidad y participación voluntaria- y un documento adicional con los procedimientos del mecanismo.
Se contempla crear “herramientas para la mejora del financiamiento del comercio intrarregional", así como "fortalecer capacidades internas, con políticas de mantenimiento de sólidas políticas fiscales y monetarias".
Los líderes se comprometieron a "fortalecer los mecanismos financieros regionales y subregionales y a reconocer los avances de los sistemas binacionales y regionales de compensación de pagos, créditos y financiamiento transitorio".
Otro objetivo es disminuir la "brecha de infraestructura" que caracteriza a la región, así como aumentar el crecimiento económico, mejorar el desarrollo social y reducir la pobreza.
En la entrelineas de todas estas declaraciones de intención para la posteridad y la foto familiar, hubo tiempo también para que los presidentes de Ecuador – Rafael Correa – y Panamá – Ricardo Martinelli – criticaran a los medios de información denunciando el "abuso descarado del poder informativo para someter a los Gobiernos que no actúan en función de sus intereses". También tomó la palabra el presidente de Bolivia – Evo Morales – para defender y pedir a la comunidad de naciones que lo apoye en su reclamo a Chile por la salida al mar perdida por Bolivia en ocasión de la guerra entre ambos países de finales del siglo XIX. Curiosamente este reclamo público se hace al actual presidente Sebastián Piñera uno de los pocos jefes de estado que no integran la izquierda latinoamericana y nunca se hizo sentir cuando Michelle Bachelet regía los destinos de la nación del pacífico.
José Mujica, el pintoresco y mediático presidente del Uruguay, se presentó en la Cumbre ataviado con una chaqueta del ejército venezolano. Seguramente esta estrategia persigue la intención de acaparar cámaras y generar comentarios sobre Uruguay por parte de la prensa internacional que, en acontecimientos tan numerosos y con tanta resonancia, suele ignorar la participación del pequeño país. Deslumbrado por la masiva concurrencia de jefes de estado, ataviado con la campera verde del ejército venezolano, impulsado por el carácter histórico del momento, el anciano conductor de los orientales calificó el nacimiento de la Comunidad como un paso para la “segunda independencia” de América durante su discurso en la inauguración del novel organismo. Seguramente no observó que la propia historia le estaba haciendo señas y se carcajeaba desde siglas como ALALC, PACTO ANDINO, ALCC, ALADI, MERCOSUR y UNASUR. En su propio país todavía quedan los ecos de la tremenda competencia por el ingreso de capitales extranjeros entre el Uruguay y la Argentina, que llevó a esta última a denunciar un emprendimiento finlandes para fabricar pulpa de celulosa en el tribunal de la Haya, y mantuvo cortado un puente internacional impidiendo la circulación entre ambos países durante años. No hace muchos meses que su colega, el ex presidente Tabaré Vazquez confesó que temiendo algún “endurecimiento” de la política argentina había recurrido nada menos que a George Bush buscando respaldo, y el propio gobierno que él preside se rasgó las vestiduras cuando el jefe de estado francés, Nicolás Sarkozy, incluyera al Uruguay en una violenta diatriba contra los paraísos fiscales mandatado, según se supo después, por la República Argentina nada menos. Por mas que los ayes y los estridentes gritos de distintos actores del gobierno uruguayo se hicieron oír plañideramente, no hubo ni siquiera una declaración de apoyo de sus colegas del MERCOSUR, y ante el deambular incesante de Mujica por América buscando “un palenque ande ir a rascarse “ solo se oyó a Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México, salir en su defensa.
Con semejante marco regional, esta declaración de Caracas pasa a ser también un doloroso nuevo acto del drama latinoamericano que nos ha enfrentado en guerras fratricidas, generado mezquinos reclamos, empujado hacia la miseria de nuestros pueblos mientras megalómanos ansiosos de poder acuñan sigla tras sigla y entonan discursos altisonantes buscando encandilar a las nuevas generaciones.
Basados en la trágica historia latinoamericana de integración y hasta que no se demuestre lo contrario, esta nueva sigla CELAC se inscribe dentro de la etiqueta “No te creo nada”.
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